• Adiestrar a tu gato
  •  
  •  
  •  
 

Adiestrar a tu gato

Contrariamente a lo que se cree, es posible adiestrar un gato y enseñarle ciertas reglas útiles. Los gatos pueden aprender a reconocer su nombre y acudir cuando les llamas. Cuanto antes empieces a adiestrarlo, mayores serán las posibilidades de éxito, pero cada gato es único y reaccionará de forma diferente al inicio de su adiestramiento. Algunos gatos te ignorarán, otros se mostrarán curiosos e impacientes. Debes saber que simplemente te hará falta mucha paciencia y atención, ¡incluso podría ser que fuera tu gato quien te eduque a ti!

Empezar bien

Antes de empezar el adiestramiento, es aconsejable que tu veterinario examine tu gato con el objetivo de asegurar que esta nueva actividad no comporta ningún riesgo de agravar un posible problema de salud subyacente.

Podrás aumentar los conocimientos adquiridos por tu gato, pero no le alteres queriendo que aprenda más de una cosa cada vez.

Debes recompensar a tu gato cada vez que realice correctamente una nueva actividad. Una vez adquirido el comportamiento que buscamos, recompénsalo solamente una vez de cuando en cuando. Puedes utilizar el alimento favorito de tu gato como recompensa o bien algo diferente, como una golosina o una comida de un nuevo sabor.

Educa a tu gato para que asocie una recompensa de comida con un sonido determinado, por ejemplo, el de una campanilla o un clicker (utensilio de adiestramiento). Una vez que tu gato asocie el ruido con la recompensa, emite siempre el mismo ruido en el momento en que tu gato haga lo que le hayas pedido.

No olvides reforzar la orden que desees que realice tu gato indicándola verbalmente. Pronuncia siempre el nombre de tu gato antes de que el ejecute la acción. Cuando tu gato haya respondido correctamente y le hayas recompensado, continua repitiendo la orden de forma positiva, por ejemplo: “siéntate, bien, siéntate”.

Si tu gato no responde a tu orden, podría ser porque vas demasiado rápido. Vuelve a tu adiestramiento inicial hasta que tú y tu gato os compenetréis perfectamente.

Aprendizajes específicos

A los gatos que han adoptado la costumbre de hacer sus necesidades fuera de la bandeja sanitaria, los debemos conducir con cariño hasta la bandeja de arena, una o dos veces al día. Si hacen sus necesidades dentro de la bandeja, se les recompensa. Puedes intentar colocar la bandeja en un lugar al que tu gato acuda asiduamente, para que lo asocie con su higiene y cuidados. Si tu gato decide acudir a un lugar al que no quieres que vaya, prueba con poner trozos de papel de aluminio porque a los gatos no les gusta el contacto de sus patas sobre esta superficie. También puedes intentar alejar su recipiente de comida lejos de la zona de aseo: ¡a los gatos no les gusta comer en su lavabo! También puedes limpiar a fondo este lugar y rociarlo con un aerosol que huela de forma desagradable para tu gato, como por ejemplo spray de feromonas que puedes obtener de tu veterinario o en comercios especializados. Si tu gato elije asearse en tu cuarto de baño, evítalo simplemente cerrando la puerta de acceso.

Algunos gatos que pasan mucho tiempo en el exterior pueden resultar problemáticos, incluso destructores, cuando quieren que les abran la puerta para entrar en casa. Prueba a colocar una pequeña campanilla colgada a la altura de sus ojos. Ignora los maullidos, arañazos y otras cosas que pueda hacer tu gato para llamar tu atención. En el momento en que el gato toque y haga sonar la campanilla, en ese instante ábrele la puerta. Si esta asociación se repite varias veces, tu gato aprenderá enseguida a hacer sonar la campanilla cuando quiera entrar.

Consejos para el adiestramiento

  1. 1.Adiestra a tu gato antes de las comidas, porque la recompensa alimentaria no será tan interesante para él si ya tiene el estómago lleno. No se trata de privar a tu gato de la comida para motivarle a trabajar. Un gato hambriento se enfadará pronto.
  2. 2.Elimina todo tipo de distracciones al empezar el adiestramiento (televisión, música, etc.) que convertirían en imposible la sesión de aprendizaje.
  3. 3.Las sesiones deben ser breves y hay que acabar antes de que el gato se canse o se enfade. Un cuarto de hora es una fracción de tiempo ideal para poder mantener el interés del alumno por la clase.
  4. 4.No modifiques las sesiones de adiestramiento: hazlo de manera que el adiestrador, las órdenes, las señales y las recompensas sean siempre las mismas.
  5. 5.Trata de dedicar un mínimo de 10 a 15 minutos al día de forma regular. Adiestrar a tu gato una sola vez al mes no dará los resultados que esperas.