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Los gatos agresivos

Los gatos agresivos

Los gatos tienen un marcado sentido del territorio y a veces son sorprendentemente sensibles. Por el contrario, los cambios en su entorno físico o social pueden provocar en los gatos reacciones extremas que, aunque nos puedan parecer sorprendentes, son del todo normales.

El miedo o la defensa

Un gato que siente un miedo extremo, puede soplar, dar golpes con las patas y huir. Cuando los gatos defienden su territorio se pueden poner al acecho, emitir un sonido penetrante o aullar, saltar sobre lo que ellos perciben como un intruso. El miedo y la defensa del territorio pueden provocar que el gato muerda.

Las causas

Estas dos emociones son, a menudo, provocadas por los sentidos de la vista, el olfato o los ruidos que emiten los gatos desconocidos en el exterior. Sin embargo, en algunos casos, nunca se llega a identificar el origen real de la agresión. Pero además, puede ocurrir que dirija la reacción extrema hacia el “blanco” que tiene más cerca, por ejemplo hacia otro gato con el que comparte la vivienda o hacia un miembro humano que conviva con él.

El tratamiento

Empieza por llevar a tu gato al veterinario con el objetivo de determinar si existe un problema de carácter médico que cause este comportamiento. En la medida en que tu gato se encuentre en buen estado de salud, tu veterinario te podrá facilitar las recomendaciones apropiadas.

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Gatos con comportamiento destructor

Gatos con comportamiento destructor

En general, se asocian los comportamientos agresivos a los perros ansiosos o de mal carácter, pero los gatos también pueden tener un comportamiento que cause destrozos.

Los gatos se afilan las garras, no sólo para mantenerlas en buen estado, sino también para marcar su territorio al dejar una señal tanto visible como olfativa. Algunos gatos muerden materiales como el cuero, cartón o tejidos.

Para que tu gato no arañe los cojines o las paredes de tu casa, facilítale una alternativa para que pueda afilar sus garras. Prueba con un trozo de tela o de alfombra viejos, un tronco de madera de corteza suave, trozos de madera tierna o de cuerda de sisal. Prueba a colocárselos en diferentes lugares y en diferentes posiciones, tanto horizontales como verticales. Hasta que tu gato no encuentre una opción que le agrade, protege las zonas delicadas de tu casa con láminas de plástico que no sean rígidas para evitar que las arañe.

Para evitar que tu gato muerda o se trague cartón, goma, cables de teléfono, hilos de coser y otros objetos que pueden llamarle la atención, mantenlos fuera de su alcance.

Algunos gatos pueden presentar alteraciones compulsivas. Si te preocupa el comportamiento destructivo de tu gato, consulta a tu veterinario.

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Los problemas de la bandeja sanitaria

Los problemas de la bandeja sanitaria

Los gatos son animales muy minuciosos y su rutina de aseo puede alterarse fácilmente por los cambios que aparezcan en su entorno. No debe sorprendernos que los problemas de mayor frecuencia, en cuanto al comportamiento de los gatos, estén relacionados con la bandeja de arena absorbente donde hacen sus necesidades. Por suerte, acostumbran a poder resolverse con bastante facilidad.

Si tu gato rechaza utilizar la bandeja sanitaria, consulta con tu veterinario antes de hacer ninguna otra cosa. Un examen físico completo, incluyendo un análisis de orina, heces y sangre, determinará si la causa es de origen médico.

¿Dónde colocar la bandeja sanitaria?

Si se ha descartado que tu gato sufra algún problema médico, entonces lo siguiente que debes hacer es colocar varias bandejas sanitarias a su alcance. Tienes que tener tantas bandejas como gatos tengas más otra bandeja a modo de suplemento. Deben ser recipientes grandes, lisos y planos y si además tu gato necesita tener más intimidad, puedes facilitarle una bandeja cubierta. Si pueden escoger, los gatos prefieren hacer sus necesidades en espacios limpios y al descubierto. Pueden mostrarse desconfiados debido al emplazamiento de la bandeja cerca de ruidos, humedades o zonas con olores desagradables. Hay que colocar la bandeja sanitaria en un lugar apropiado y frecuentado por tu gato. Un sótano no suele ser buena elección. Coloca la bandeja de arena lejos de su recipiente de comida.

Limpieza

Hay que limpiar la bandeja sanitaria de tu gato una vez al día. Si la limpias con más frecuencia, tu gato no entenderá para qué sirve porque habrás eliminado todos los olores. Por el contrario, si esperas demasiado tiempo a limpiarla y a cambiar la arena absorbente, tu gato la rechazará por su mal olor y acudirá a otro lugar a hacer sus necesidades.

A los gatos que han adoptado la costumbre de hacer sus necesidades fuera de la bandeja sanitaria, los debemos conducir con cariño hasta la bandeja de arena, una o dos veces al día. Si hacen sus necesidades dentro de la bandeja, se les recompensa. Puedes intentar colocar la bandeja en un lugar al que tu gato acuda asiduamente, para que lo asocie con su higiene y cuidados. Si tu gato decide acudir a un lugar al que no quieres que vaya, prueba con poner trozos de papel de aluminio porque a los gatos no les gusta el contacto de sus patas sobre esta superficie. También puedes intentar alejar su recipiente de comida lejos de la zona de aseo: ¡a los gatos no les gusta comer en su lavabo!

También tienes que limpiar a fondo este lugar y rociarlo con un aerosol que huela de forma desagradable para tu gato, como por ejemplo spray de feromonas que puedes obtener de tu veterinario o en comercios especializados. Si tu gato elije asearse en tu cuarto de baño, evítalo simplemente cerrando la puerta de acceso.

Finalmente, si tu gato se ha acostumbrado a cierto tipo de lecho higiénico, intenta no cambiárselo para evitar que aparezcan problemas

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Señales olfativas y marcaje abrir artículo ]»
Señales olfativas y marcaje

Señales olfativas y marcaje

Poner sus marcas olfativas y marcar su territorio es un comportamiento normal para un gato, ya que le sirven como tarjeta de visita personal. Las marcas, que están destinadas a otros gatos, se realizan a la altura del hocico del animal y proporcionan información sobre la edad, el sexo, el estado de salud y el lugar de quien las ha realizado. A diferencia de una micción o eliminación normal de orina, para marcar su territorio el gato está de pie, buscando generalmente un soporte vertical al que luego rodea. En las zonas o regiones donde abundan los gatos, las marcas olfativas contribuyen a su integración en el grupo, minimizando los enfrentamientos. Sin embargo, el dejar marcas olfativas, a veces genera problemas.

Qué hacer si tu gato deja marcas olfativas en tu casa

Un gato que deja marcas olfativas cerca de la puerta de entrada de casa, en las cortinas o en los bordes de las ventanas indica que se puede sentir amenazado desde el exterior, mientras que si deja las marcas olfativas bajo las puertas, en una cama o un mueble cambiador del bebé, podría significar que está confiado y mezcla su olor con el de su dueño.

Limpieza

Limpia los lugares que ha marcado tu gato con un poco de lejía biológica diluida con un poco de agua caliente de manera que se eliminen las partículas proteicas contenidas en la orina. Aclara luego cada lugar con agua fría y déjala secar. Finalmente pulveriza con alcohol desinfectante toda la zona para eliminar depósitos de grasa y deja secar bien la habitación antes de permitir que el gato entre de nuevo. Otra solución consiste en conseguir un aerosol especial a través de tu veterinario o en tiendas especializadas en accesorios de animales de compañía que permita tapar el olor de las feromonas felinas.

Marcas olfativas como consecuencia de un problema de salud

Lleva a tu gato al veterinario para que excluya el FLUTD (enfermedades de las vías urinarias inferiores). Esta enfermedad puede ser tratada, pero en algunos casos llega a tener un desenlace fatal. En ningún caso hay que confundirlo con el marcaje del territorio o el marcaje olfativo, porque aunque en ambos casos el gato deposita su orina fuera de la bandeja sanitaria, las causas y el tratamiento son muy diferentes.

Prevención

Algunos dueños con este problema, cubren los objetos de las habitaciones afectadas con un film transparente muy fino, o ponen una bandeja sanitaria o pequeños comederos con alimento seco para gatos para distraer a su gato.

Valora si la seguridad de tu gato está amenazada. Hay varias situaciones que pueden originar problemas como por ejemplo la instalación de una gatera, la incorporación de un nuevo gato o la aparición de un bebé en casa, además de cambios en la disposición de los muebles de una habitación que el gato visita con frecuencia, o de hacer obras en casa. Evita reñir a tu gato porque son animales que no se dejan atrapar con las manos en la masa y tu enfado solo le provocaría confusión. Su miedo, el cual ha provocado que deje las marcas olfativas, se verá más reforzado. Limita el acceso de tu gato a las zonas de la casa que se están renovando o reformando. Reduce también la extensión del territorio del animal, evitando que acceda a varias habitaciones. Puedes habituarlo al nuevo territorio poniéndole allí comida, objetos o juguetes que ya conozca.

En investigaciones recientes, se ha averiguado que las glándulas de la cara del gato producen unas sustancias químicas tranquilizantes. Frota un tampón de algodón o una compresa en la mejilla de tu gato o en las glándulas del mentón y después frótalas sobre las zonas marcadas con orina. Haciendo esto quizás puedas reducir el miedo de tu gato y cambiar su comportamiento.

Alrededor del 80% de los gatos castrados dejan de marcar con la orina como efecto inmediato tras la castración. En casos difíciles habrá que consultar con un veterinario especialista en comportamiento animal o proceder a un tratamiento médico.

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Adiestrar a tu gato

Adiestrar a tu gato

Contrariamente a lo que se cree, es posible adiestrar un gato y enseñarle ciertas reglas útiles. Los gatos pueden aprender a reconocer su nombre y acudir cuando les llamas. Cuanto antes empieces a adiestrarlo, mayores serán las posibilidades de éxito, pero cada gato es único y reaccionará de forma diferente al inicio de su adiestramiento. Algunos gatos te ignorarán, otros se mostrarán curiosos e impacientes. Debes saber que simplemente te hará falta mucha paciencia y atención, ¡incluso podría ser que fuera tu gato quien te eduque a ti!

Empezar bien

Antes de empezar el adiestramiento, es aconsejable que tu veterinario examine tu gato con el objetivo de asegurar que esta nueva actividad no comporta ningún riesgo de agravar un posible problema de salud subyacente.

Podrás aumentar los conocimientos adquiridos por tu gato, pero no le alteres queriendo que aprenda más de una cosa cada vez.

Debes recompensar a tu gato cada vez que realice correctamente una nueva actividad. Una vez adquirido el comportamiento que buscamos, recompénsalo solamente una vez de cuando en cuando. Puedes utilizar el alimento favorito de tu gato como recompensa o bien algo diferente, como una golosina o una comida de un nuevo sabor.

Educa a tu gato para que asocie una recompensa de comida con un sonido determinado, por ejemplo, el de una campanilla o un clicker (utensilio de adiestramiento). Una vez que tu gato asocie el ruido con la recompensa, emite siempre el mismo ruido en el momento en que tu gato haga lo que le hayas pedido.

No olvides reforzar la orden que desees que realice tu gato indicándola verbalmente. Pronuncia siempre el nombre de tu gato antes de que el ejecute la acción. Cuando tu gato haya respondido correctamente y le hayas recompensado, continua repitiendo la orden de forma positiva, por ejemplo: “siéntate, bien, siéntate”.

Si tu gato no responde a tu orden, podría ser porque vas demasiado rápido. Vuelve a tu adiestramiento inicial hasta que tú y tu gato os compenetréis perfectamente.

Aprendizajes específicos

A los gatos que han adoptado la costumbre de hacer sus necesidades fuera de la bandeja sanitaria, los debemos conducir con cariño hasta la bandeja de arena, una o dos veces al día. Si hacen sus necesidades dentro de la bandeja, se les recompensa. Puedes intentar colocar la bandeja en un lugar al que tu gato acuda asiduamente, para que lo asocie con su higiene y cuidados. Si tu gato decide acudir a un lugar al que no quieres que vaya, prueba con poner trozos de papel de aluminio porque a los gatos no les gusta el contacto de sus patas sobre esta superficie. También puedes intentar alejar su recipiente de comida lejos de la zona de aseo: ¡a los gatos no les gusta comer en su lavabo! También puedes limpiar a fondo este lugar y rociarlo con un aerosol que huela de forma desagradable para tu gato, como por ejemplo spray de feromonas que puedes obtener de tu veterinario o en comercios especializados. Si tu gato elije asearse en tu cuarto de baño, evítalo simplemente cerrando la puerta de acceso.

Algunos gatos que pasan mucho tiempo en el exterior pueden resultar problemáticos, incluso destructores, cuando quieren que les abran la puerta para entrar en casa. Prueba a colocar una pequeña campanilla colgada a la altura de sus ojos. Ignora los maullidos, arañazos y otras cosas que pueda hacer tu gato para llamar tu atención. En el momento en que el gato toque y haga sonar la campanilla, en ese instante ábrele la puerta. Si esta asociación se repite varias veces, tu gato aprenderá enseguida a hacer sonar la campanilla cuando quiera entrar.

Consejos para el adiestramiento

  1. 1.Adiestra a tu gato antes de las comidas, porque la recompensa alimentaria no será tan interesante para él si ya tiene el estómago lleno. No se trata de privar a tu gato de la comida para motivarle a trabajar. Un gato hambriento se enfadará pronto.
  2. 2.Elimina todo tipo de distracciones al empezar el adiestramiento (televisión, música, etc.) que convertirían en imposible la sesión de aprendizaje.
  3. 3.Las sesiones deben ser breves y hay que acabar antes de que el gato se canse o se enfade. Un cuarto de hora es una fracción de tiempo ideal para poder mantener el interés del alumno por la clase.
  4. 4.No modifiques las sesiones de adiestramiento: hazlo de manera que el adiestrador, las órdenes, las señales y las recompensas sean siempre las mismas.
  5. 5.Trata de dedicar un mínimo de 10 a 15 minutos al día de forma regular. Adiestrar a tu gato una sola vez al mes no dará los resultados que esperas.
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