A comprobar antes de viajar
Viajar con tu gato es un tema que no hay que tomar a la ligera. Los gatos son animales muy territoriales y por eso muchos propietarios de gatos creen que es mejor dejarlos en casa con alguien de confianza para que los cuide. Por otro lado, es muy fácil poder ampliar los horizontes de tu gato y los tuyos propios gracias a los medios que existen actualmente: los pasaportes para animales domésticos, las vacunas y los transportines.
Si prefieres dejar a tu gato en casa
Los gatos son felices quedándose en casa, con su bandeja sanitaria, sus recipientes de comida y agua, y con sus rincones y lugares habituales para dormir la siesta. Aunque el gato te pueda echar de menos durante tu ausencia, es aconsejable estudiar la posibilidad de dejarlo con alguien que lo cuide. Puedes pedir la ayuda de una persona de confianza para vigilar la casa, limpiar la bandeja sanitaria, rellenar los recipientes de comida y agua fresca diariamente, así como encargarse de lo que pueda necesitar tu gato. Es posible que tu veterinario pueda recomendarte a alguien, incluso algunos auxiliares veterinarios ofrecen su ayuda, lo cual es una buena alternativa si tu gato está bajo tratamiento médico y alguien debe administrarle pastillas, etc. Algunas clínicas veterinarias ofrecen a sus clientes un servicio de hotel para tu gato mientras estas de viaje.
En resumen, si el estado de salud de tu gato no exige cuidados médicos específicos, un vecino podrá hacerse cargo del animal e intentar que no se altere su rutina diaria, por ejemplo: encendiendo y apagando las luces de la casa, encendiendo y apagando la radio, etc.
El equipo de transporte
Si viajas en avión o automóvil, el transportín para el gato es imprescindible. Inicia el proceso de aclimatación con bastante antelación porque hay muchos gatos que al introducirlos por la fuerza en el transportín justo en el último momento antes del viaje sufren ansiedad y estrés. Deja el transportín abierto en el suelo con una pequeña manta y golosinas a base de hierba gatera, para que el gato la encuentre acogedora. Cuanto más tiempo dure el período de adaptación al transportín, mejor se sentirá tu gato dentro de él.
Tratamiento contra el mareo
Puedes pedirle consejo a tu veterinario sobre los medicamentos más adecuados para el mareo, pero en la mayoría de los casos resultan inútiles. En algunos casos el veterinario examinará el corazón de tu gato. Valora el estado general de salud de tu gato y su tendencia a sufrir estrés durante un viaje o cuando tiene que estar en lugares cerrados. Si con anterioridad tu gato había manifestado ansiedad ante estas situaciones, no insistas en que viaje contigo, es preferible que se quede en casa con alguien de confianza que le cuide.
Ten en cuenta que el efecto de un medicamento puede ser de mayor duración que el propio viaje. Sería recomendable probar el tratamiento antes de partir, especialmente si tienes previsto realizar un viaje largo.
A la llegada
No olvides hacer los preparativos para asegurar el confort y seguridad de tu gato durante la estancia en el lugar de destino. Si viajas al extranjero, debes saber que en algunos países se exige que el gato pase un período de cuarentena a su llegada, pero si no es obligatoria y te alojas en un hotel, deja instrucciones escritas detalladas en la recepción del hotel o a la persona responsable de las habitaciones. Si te alojas en casa de amigos, asegúrate con anterioridad si allí hay otros animales de compañía que pudieran estresar a tu gato.