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Viajar en coche

Los gatos no siempre son los mejores pasajeros; lo último que querrías notar mientras estás conduciendo por la carretera, son sus garras en tu espalda. Con el objetivo de que el viaje sea lo más tranquilo posible, incluso en los trayectos cortos, hay que procurar que los desplazamientos sean lo más agradables posibles. A fin de cuentas, un coche no deja de ser un entorno extraño para cualquier gato.

Lo indispensable

Lo indispensable para un viaje en automóvil es un transportín (lo más grande posible), un paño fino para cubrirlo, una pequeña bandeja de arena que puedas poner dentro del transportín y cambiar cada dos horas (mejor de las desechables), comida y un recipiente con agua. El gato tiene que estar siempre dentro del transportín que deberá ir bien sujeto para evitar posibles riesgos de que tu gato sufra lesiones.

Consejos para un viaje agradable

  1. Deja que tu gato se acostumbre a viajar en automóvil de forma gradual, empezando por ejemplo, por dar una pequeña vuelta por tu barrio. Luego puedes ir aumentando el recorrido poco a poco, hasta al fin realizar un trayecto largo.
  2. Puede ser útil proteger el asiento del coche con una funda protectora impermeable.
  3. Lleva contigo una bayeta y un desinfectante por si hay algún percance.
  4. Lleva también el juguete o la manta preferidos de tu gato.
  5. Acostúmbrate a parar cada dos horas para que tu gato pueda beber y hacer sus necesidades.
  6. Si es necesario, abre la ventana para permitir una correcta ventilación.
  7. No dejes nunca a tu gato dentro del automóvil aparcado al sol, ni siquiera unos minutos.
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Viajar en avión

Antes de viajar en avión con tu gato tienes que realizar algunos preparativos. Puedes realizar algunos de ellos con bastante antelación a la fecha de salida, unos siete u ocho meses antes del viaje. Contacta con tu veterinario con suficiente antelación para consultar si en el país de destino se exige a tu gato algún tipo de vacunación o certificado específicos.

Aquí te ofrecemos algunos consejos para que el viaje de tu gato resulte lo más agradable posible:

  1. Si tu lugar de destino es el Reino Unido, debes solicitar el certificado oficial PETS (Pet Travel Scheme), que corresponde a un Programa de transporte de animales domésticos (PETS), para que tu gato pueda entrar en este país sin tener que pasar la cuarentena. Para más información sobre este programa, consulta nuestro artículo sobre el pasaporte para animales domésticos.
  2. Antes de contratar el vuelo, asegúrate de informar a la compañía aérea que deseas viajar con tu animal doméstico, y solicítales su asesoramiento.
  3. ¿Conoces el reglamento de las compañías aéreas sobre el viaje de las mascotas? A menudo los animales tienen que viajar en la bodega de carga del avión, dentro de un transportín homologado para el transporte aéreo.
  4. Comprueba minuciosamente las normas de la compañía aérea con la que vas a viajar, porque pueden existir diferencias entre las distintas compañías. Para asegurarte en caso conflicto, toma nota de lo hablado con las compañías aéreas.
  5. Para el vuelo, pega una etiqueta de equipaje en el collar de tu gato, indicando tus señas en el lugar de destino.
  6. Asegúrate que la información del billete de vuelo de tu gato corresponde exactamente a la descrita en tu billete de vuelo. Inspecciona todas las etiquetas de la caja de transporte en que viaja tu gato y comprueba que contienen la información necesaria. Prepárale comida y bebida para que pueda consumirlas en el interior del transportín, durante el viaje.
  7. Adjunta instrucciones detalladas sobre la alimentación de tu gato (y otras informaciones importantes) para un período de 24 horas, para que el transportista sepa qué tiene que hacer en el caso de que tu animal no llegara al destino contigo. De todas formas no te inquietes, porque el personal de las compañías aéreas pone un cuidado especial cuando se trata de animales domésticos.
  8. Llega al aeropuerto con suficiente antelación, asegurándote de que tu gato haya hecho sus necesidades y de que se encuentra instalado confortablemente en su transportín.
  9. Consulta a tu veterinario con la debida antelación acerca de las vacunas o certificados que puedan exigir a tu gato en el país de destino, ya que en algunos países piden un certificado veterinario de buena salud emitido las 24-48 horas antes del embarque.
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A comprobar antes de viajar

Viajar con tu gato es un tema que no hay que tomar a la ligera. Los gatos son animales muy territoriales y por eso muchos propietarios de gatos creen que es mejor dejarlos en casa con alguien de confianza para que los cuide. Por otro lado, es muy fácil poder ampliar los horizontes de tu gato y los tuyos propios gracias a los medios que existen actualmente: los pasaportes para animales domésticos, las vacunas y los transportines.

Si prefieres dejar a tu gato en casa

Los gatos son felices quedándose en casa, con su bandeja sanitaria, sus recipientes de comida y agua, y con sus rincones y lugares habituales para dormir la siesta. Aunque el gato te pueda echar de menos durante tu ausencia, es aconsejable estudiar la posibilidad de dejarlo con alguien que lo cuide. Puedes pedir la ayuda de una persona de confianza para vigilar la casa, limpiar la bandeja sanitaria, rellenar los recipientes de comida y agua fresca diariamente, así como encargarse de lo que pueda necesitar tu gato. Es posible que tu veterinario pueda recomendarte a alguien, incluso algunos auxiliares veterinarios ofrecen su ayuda, lo cual es una buena alternativa si tu gato está bajo tratamiento médico y alguien debe administrarle pastillas, etc. Algunas clínicas veterinarias ofrecen a sus clientes un servicio de hotel para tu gato mientras estas de viaje.

En resumen, si el estado de salud de tu gato no exige cuidados médicos específicos, un vecino podrá hacerse cargo del animal e intentar que no se altere su rutina diaria, por ejemplo: encendiendo y apagando las luces de la casa, encendiendo y apagando la radio, etc.

El equipo de transporte

Si viajas en avión o automóvil, el transportín para el gato es imprescindible. Inicia el proceso de aclimatación con bastante antelación porque hay muchos gatos que al introducirlos por la fuerza en el transportín justo en el último momento antes del viaje sufren ansiedad y estrés. Deja el transportín abierto en el suelo con una pequeña manta y golosinas a base de hierba gatera, para que el gato la encuentre acogedora. Cuanto más tiempo dure el período de adaptación al transportín, mejor se sentirá tu gato dentro de él.

Tratamiento contra el mareo

Puedes pedirle consejo a tu veterinario sobre los medicamentos más adecuados para el mareo, pero en la mayoría de los casos resultan inútiles. En algunos casos el veterinario examinará el corazón de tu gato. Valora el estado general de salud de tu gato y su tendencia a sufrir estrés durante un viaje o cuando tiene que estar en lugares cerrados. Si con anterioridad tu gato había manifestado ansiedad ante estas situaciones, no insistas en que viaje contigo, es preferible que se quede en casa con alguien de confianza que le cuide.

Ten en cuenta que el efecto de un medicamento puede ser de mayor duración que el propio viaje. Sería recomendable probar el tratamiento antes de partir, especialmente si tienes previsto realizar un viaje largo.

A la llegada

No olvides hacer los preparativos para asegurar el confort y seguridad de tu gato durante la estancia en el lugar de destino. Si viajas al extranjero, debes saber que en algunos países se exige que el gato pase un período de cuarentena a su llegada, pero si no es obligatoria y te alojas en un hotel, deja instrucciones escritas detalladas en la recepción del hotel o a la persona responsable de las habitaciones. Si te alojas en casa de amigos, asegúrate con anterioridad si allí hay otros animales de compañía que pudieran estresar a tu gato.

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