Los grupos de razas
La principal ventaja de adquirir un gato de raza, es que puedes informarte sobre las características de tu futuro compañero. Los gatos de raza tienden a tener una personalidad propia, situación ideal cuando estás buscando un animal acorde con tu modo de vida y tu carácter. Por ejemplo, si deseas tener un gato faldero, que esté en tu regazo, un gato de raza Persa sería una buena opción. Pero si deseas un gato activo, expresivo y apto para aprender habilidades, entonces escoge un Siamés.
El British Shortair
Esta raza es el resultado de los gatos domésticos comunes. Se trata de un gato de pelo corto que presenta gran variedad de colores: del blanco al negro, incluso con el pelaje ligeramente atigrado en algunos ejemplares. Los criadores empezaron a fijar el tipo en el siglo XIX con el objetivo de asegurar el mantenimiento de las distintas características de estos gatos, hasta que el British Shortair fue reconocido como una raza. Se le añadió un toque de gato persa y de oriental para hacer renacer la raza, dado que a mediados del siglo XX se encontraba al borde la su extinción. El British Shortair es un gato robusto y vigoroso, con un cuerpo fuerte y musculoso que reposa sobre unas cortas patas. Tiene una cara redonda, grandes ojos y un pelaje corto y denso.
Como el persa, estos felinos pueden ser independientes y poco exigentes, pero aceptarán bien las caricias que le hagas. A la mayoría de ellos les gusta estar en el exterior, pero algunos pueden adaptarse perfectamente a la vida de un gato de interior. Por lo general, se entienden bien con los otros animales que conviven con ellos.
Los gatos de pelo corto
Este es un grupo de razas muy diverso, que va desde el Bengalí (este gato de aspecto salvaje es el resultado del cruce entre un gato doméstico y un gato leopardo de Bengala), hasta el travieso Devon Rex que tiene aires de extraterrestre. El Tiffany tiene el pelo largo, el Devon Rex y el Cornish Rex tienen el pelo rizado. Las diferencias de tamaño son igualmente remarcables: del gran Bengalí, al minúsculo gato de Singapura. Los gatos de este grupo son originarios de todos los rincones del mundo, mayoritariamente de Inglaterra, Rusia, Extremo Oriente y África. También los hay (como el Ocicat) que han sido creados por el hombre como resultado de cruces o modificaciones de razas ya existentes. Los gatos de este grupo (de pelo corto) generalmente son gatos sociables, activos, inteligentes y exigentes, son del tipo que mordisquean cuando ellos quieren comer, jugar o recibir mimos, hasta que cedes y ¡no consienten que se les ignore!
Existen dos tipos de gatos orientales: el de pelo corto y el de pelo semilargo. El oriental de pelo corto puede ser descrito como un Siamés coloreado, en decir sin punteado y los demás de pelo largo se denominan gatos de Angora.
El Oriental, a menudo tiene los rasgos de carácter o de aspecto físico del Siamés, pero sólo el Oriental de pelaje blanco tiene los ojos azules. Los demás tienen los ojos amarillos o verdes.
Los gatos persas
El gato Persa es, indiscutiblemente, la “estrella” del universo felino. Es una de las razas más antiguas que se conocen; su tarjeta de presentación es su suntuoso pelaje largo y espeso que puede llegar a medir hasta 15 centímetros.
Los gatos persas tienen una morfología corporal del tipo brevilíneo, que significa que tienen las patas y el cuello bastante cortos, así como una cara ancha. Tienen una magnifica cola en forma de plumero y un collar de pelo a modo de melena. No es necesario decir que con un subpelo tan denso y un pelaje tan largo, el persa exige un aseo minucioso (de al menos 20 minutos diarios). Hay que vigilarle los ojos ya que tienen tendencia a estar llorosos.
El carácter del persa es generalmente relajado y tranquilo. Son excelentes gatos de interior y adoran dormitar, lo que resulta ideal si trabajas todo el día fuera de casa. Sin embargo, para que no se sientan tan solos durante el día, es esencial procurarle otro compañero persa para que puedan jugar o arremolinarse uno junto al otro.
Las variedades de pelo semilargo
Este grupo incluye seis razas muy diversas a nivel del aspecto y del carácter, pero todas ellas comparten el mismo manto de pelos semilargos, aunque más cortos que el Persa. Aquí presentamos una breve descripción de las características de cada una de ellas:
El Birmano
El Birmano es un gato de tamaño mediano con un cuerpo robusto, de cara y cabeza redondeadas, tiene un pelaje espeso y sedoso, una suntuosa cola y ojos redondos de color azul intenso. Hay una gran variedad en los colores de los mantos. Es indispensable ofrecerles un cepillado a diario. Además es una raza de pelaje punteado (a “points”), lo que significa que las extremidades del animal (patas, cola, hocico y orejas) son de un color más oscuro que el resto del cuerpo, y como los dedos no son coloreados, se diría que el gato lleva guantes. Tienen el cuerpo largo y robusto, pero sin ser tan rechonchos como los Persas. Su carácter es amigable, juguetón, inteligente y tranquilo. Son cariñosos y reclaman a menudo que les prestes atención cuando desean que les ofrezcamos algunos cuidados.
El Maine Coon
Los gatos de esta raza son grandes, bellos y resistentes, ya que se han fortalecido en los rigurosos inviernos del Maine, en la Costa Este de los Estados Unidos, donde desarrollaron su largo y espeso pelaje, para poder estar a la intemperie. Este pelaje los protege formando un abrigo alrededor del cuello y un cubre orejas integrado ¡bien provisto de pelo! Su cola en forma de plumero se asemeja a la de un mapache (“racoon” en inglés, de ahí la segunda parte de su nombre). Elegantes, bien proporcionados, atléticos y fuertes, necesitan estímulos constantes y adoran la vida al aire libre. También son excelentes cazadores que raramente se amedrentan por el frío o la humedad, no hay que olvidar que sus predecesores crecieron haciendo frente a condiciones climáticas mucho más duras que las nuestras. Es poco probable que los Maine Coon se adapten a una vida de interior de forma permanente, pero les gusta pasar ratos con sus dueños y son animales cariñosos y juguetones que pueden educarse fácilmente.
El Bosque de Noruega
Al igual que el Maine Coon, el gato de los Bosques de Noruega es un superviviente de condiciones climáticas hostiles, en este caso de la Escandinavia septentrional. Es un gato muy elegante, grande y fuerte, con unas patas posteriores particularmente potentes (y largas). Son de cabeza triangular y grandes ojos, lo que los hace muy bonitos. Esta raza está hecha para trepar, y como su nombre ya sugiere, adoran subirse a los árboles por lo que en casa debes tener un árbol para gatos (para evitar que se cuelguen de las cortinas, que escalen armarios, etc.). Amantes de la vida al aire libre, los gatos de los Bosques de Noruega también aprecian la compañía de los humanos cuando vuelven a casa.
El Ragdoll
Resultado de cruzar una hembra Persa blanca y un macho Birmano, el espléndido Ragdoll es un gigante bueno – grande, imponente y casi siempre imperturbable. Sus mejillas son rellenitas, con grandes ojos ovalados y un cuello bastante corto. A pesar de su imponente talla, tiene una apariencia muy simpática. Su nombre proviene del hecho que al cogerlo en brazos a veces está tan relajado que se cuelga como si fuera una muñeca de trapo – “rag doll” en inglés. Tranquilo y afectuoso, el Ragdoll es muy buen gato de interior, menos interesado por la caza que otras razas robustas de exterior.
El Somalí
Se trata de la variedad de pelo largo de la raza Abisinia. Los pelos son un poco más cortos que los del resto de gatos que pertenecen a este grupo y cada pelo tiene de dos a tres bandas de color diferentes. El Somalí tiene unas orejas relativamente grandes, una particularidad que encontramos a menudo en los gatos originarios de países cálidos, ya que es una forma de perder calor. Al igual que el Abisinio, ésta raza es inteligente y muy sociable y, aunque tiene la apariencia de gato salvaje y aprecia el atractivo de la vida al aire libre, también le gusta disfrutar del confort doméstico.
El Van Turco
Esta raza también es de gran tamaño, longilínea y musculosa. Su pelaje sedoso y semilargo no tiene subpelo, por lo tanto no está tan tupido como en otras razas, aunque eso no le impide ser muy gracioso y elegante. Su pelaje es muy característico: el color de base es un blanco tiza y tanto en la cola como en la zona de las orejas presenta manchas de color. Su rasgo característico es ¡su pasión por la natación! Es originario de la región del lago de Van, en Turquía, razón por la que a esta raza siempre le ha gustado el agua y buscará lagos y lugares donde poder nadar, y por eso también les encanta jugar con un grifo abierto más que al resto de gatos. Son resistentes, ingeniosos y muy afectuosos con los humanos.
El Siamés
Es una raza de gatos muy antigua, y es de las más elegantes. Tienen el cuerpo largo y esbelto, las patas posteriores fuertes y los ojos de color azul intenso. Al igual que los Persa, el Siamés ha cambiado considerablemente a lo largo del tiempo. Actualmente la cabeza es más triangular, los ojos más rasgados, las orejas más grandes y el cuerpo más pequeño y atlético. Su pelaje es punteado (a “points”), lo que significa que las extremidades del animal son de color más oscuro que el resto del cuerpo, en particular las patas, dedos, hocico, orejas y cola. El pelaje es corto y sedoso, con poco subpelo. Aunque los Siamés no exigen un aseo minucioso, son gatos celosos, generalmente muy sociables y que reclaman mucha atención. Espontáneos y extremadamente inteligentes, su fuerte carácter no pasa desapercibido.