Alimentar a tu gatito
Un gatito crece muy deprisa durante los seis primeros meses de vida y gana un 75% de su peso adulto en este período. El cuerpo del joven gato se desarrolla en muy poco tiempo: los músculos, los huesos, el pelaje, los dientes y el sistema inmune completo. Por todo ello necesitan una nutrición abundante y de buena calidad.
La nutrición de los gatitos
Los gatitos sientes mucha curiosidad por el mundo que les rodea y necesitan mucha energía para poder explorarlo. Una alimentación especial para gatitos contiene mucha proteína para favorecer el desarrollo de los tejidos y de los órganos, además de una elevada concentración de minerales como el calcio, fósforo, magnesio, zinc y hierro, para ayudarles a formar huesos y dientes fuertes. Los gatos necesitan además un aminoácido esencial, la taurina, esencial para el corazón y la vista.
Destete
La alimentación ideal para un gatito lactante es la leche de su madre porque contiene todas las sustancias que necesita y más concretamente, los elementos que conforman las defensas naturales. Los gatitos pueden destetarse a las seis u ocho semanas de edad, pero la mayoría empezará a roer croquetas a las tres o cuatro semanas. Ese es el mejor momento para empezar a ofrecerles comida para gatitos, en lata o en forma de croquetas. Si prefieres las croquetas, es necesario humedecerlas y aplastarlas un poco. Para incitarles a esta transición, puedes ponerle a tocar de sus labios, pequeñas cantidades de comida.
No intentes destetarlos demasiado pronto, porque una transición demasiado rápida puede afectar al estómago del gatito. Empieza por darle una pequeña cantidad (una cucharadita de café) unas cinco veces al día y ajusta esta dosis según si deja comida o si aún tiene hambre. Durante este proceso, inevitablemente completarán este aporte alimentario con la leche materna. Los gatitos saben qué cantidad de leche necesitan, ¡y la madre se hará entender cuándo crea que ya han mamado lo suficiente!
Deja siempre agua fresca al alcance del gatito. La leche preparada comercializada para gatitos es un alimento y no sustituye al agua; si decides dar leche a tus gatitos, se debe reducir la cantidad de comida de forma proporcional.
Alimentación
Los gatos tienen un gran apetito pero un estómago pequeño (a las ocho semanas tiene el tamaño aproximado de una nuez), por eso hay que darles comida frecuentemente pero poca cantidad cada vez.
- Al principio tu gatito hará al menos cuatro comidas al día, lo que le proporcionará la energía diaria que necesita. Si no puedes estar presente para darle las cuatro comidas, hazlo al menos en tres de ellas y déjale unas croquetas preparadas para que las pueda comer si tiene hambre durante tu ausencia.
- Cuando están en plena fase de crecimiento, los gatitos toman tres comidas al día y al cumplir los seis meses de edad, reducen a sólo dos comidas al día.
- Los gatos no se adaptan a realizar una sola comida por día.
- Los gatos prefieren que la comida esté a temperatura ambiente, no fría como está al salir de la nevera. Deja, por lo tanto, que se atempere antes de ofrecérsela a tu gato.
Hacia las 10 ó 12 semanas de edad, se debería haber completado la transición a un alimento sólido.
¿Qué alimento le doy a mi gato?
En el mercado existen diferentes tipos de alimentos para gatos: en bolsitas, en tarrinas de aluminio, en latas de conserva y en diversas presentaciones de alimentación seca. Además encontrarás golosinas, sobre todo para combatir el sarro y así cuidar los dientes de tu gato. Al final, la elección entre comida seca o húmeda es una cuestión de preferencias entre tú y tu gato.
- La alimentación seca implica algunas ventajas: Las croquetas ayudan a disminuir el depósito de la placa dental y la formación de sarro porque actúan de una forma similar al cepillado de dientes.Se trata de una alimentación fácil de servir, que no deja suciedad y que se conserva mejor y durante más tiempo que la comida húmeda, una vez has abierto el envase.
- Pero hay algunos gatos que prefieren el aroma y la textura de la alimentación húmeda, que puede resultar muy práctica cuando está envasada en bolsitas de porciones individuales que aseguran una comida fresca y fácil de servir.
Modificar su régimen alimentario
A menos que exista un problema evidente, durante las dos primeras semanas que tu gatito está ya en casa, se recomienda darle la misma marca de alimentación que te aconsejó el criador o el centro de adopción. Cualquier cambio comporta un cierto estrés y una modificación de su dieta alimentaria en un momento en que además hay un cambio de residencia del gatito, puede ocasionarle problemas digestivos. Transcurridas esas dos primeras semanas, puedes cambiarle la alimentación, si así lo deseas, pero de forma paulatina:
- Mezcla una pequeña cantidad de la nueva comida con la que comía hasta ahora.
- Durante un periodo de siete a diez días ves aumentando progresivamente la cantidad de la nueva comida y reduciendo en la misma medida la antigua hasta completar el cambio.
Pasar a la nutrición para gatos adultos
Aunque la mayoría de los gatos parece haber alcanzado su tamaño definitivo a los seis meses, aun conservan las características de los gatos jóvenes. Sus huesos aun deben reforzarse y su cuerpo debe ensancharse. Los gatitos no deben comer alimentación preparada para gatos adultos hasta que tengan doce meses de edad. Este cambio se debe realizar de forma progresiva para evitar problemas digestivos.
Agua fresca, pero no leche
Procura que tu gatito pueda beber agua fresca siempre que quiera, pero no le des nunca leche de vaca. Contrariamente a lo que se cree, la leche de vaca no es buena para los gatos porque la mayoría de los gatitos, una vez destetados, pierden la capacidad de digerir la lactosa. Dale a tu gatito leche adaptada para gatitos, fíjate bien porque hay en el mercado leches formuladas solo para gatos adultos que no son adecuadas para los gatitos.
Carnívoros
Al contrario que los perros, que pueden adaptarse a una dieta vegetariana, los gatos que no comen carne desarrollan ceguera y otras patologías degenerativas que les pueden llevar a la muerte.
Animales caprichosos
Normalmente los gatos comen el alimento que se les ofrece sin problema, pero con la edad, algunos animales pueden desarrollar manías alimentarias, incluso adicciones. Un régimen muy poco variado puede provocar que el gato tenga caprichos. Lo mejor es habituar a tu gato lo antes posible a que pruebe nuevos sabores y, ocasionalmente, incluso diferentes tipos de alimentación. Si le sirves el mismo tipo de comida durante toda su vida adulta, corres el riesgo de tener problemas si esta variedad deja de comercializarse o si tienes que cambiarle la dieta por motivos de salud.
Si tu gato no parece muy entusiasmado con la comida que le sirves, no te desanimes y evita darle otras cosas (como pollo fresco, gambas u otros alimentos de consumo humano). Los gatos son muy inteligentes y enseguida entienden que pueden llegar a imponer su ley en el tema de la comida.
Si tu gato rechaza comer durante más de 24 horas, o si observas algún síntoma de mala salud, consulta inmediatamente a tu veterinario.