Los parásitos
El primer paso en la prevención de los parásitos externos y de las enfermedades de la piel es un aseo periódico. Si tu perro tiene el pelo largo, pásale a diario un peine de púas romas para retirar todos los objetos extraños. Sigue con un cepillado enérgico en el sentido del pelaje. Si tu perro tiene el pelo corto, péinalo con un cepillo de púas suaves. El cepillado regular dará una bella apariencia a tu perro y le permitirá sentirse bien, pero también es la ocasión para que puedas comprobar la presencia de parásitos o de otros problemas de la piel.
Las pulgas
Las pulgas son los parásitos externos más frecuentes. El animal infestado se denomina huésped, y las diferentes especies de pulgas llevan el nombre de su huésped más habitual, por ejemplo la pulga canina, la pulga felina, la pulga del erizo, y la pulga del conejo. Pero curiosamente, la pulga más frecuente en los gatos y los perros es la Ctenocephalides felis, es decir, la pulga felina. De forma esporádica, los perros también pueden recibir pulgas de los conejos, de los pájaros y de los erizos.
La pulga adulta se nutre en tu perro, después vuelve a la moqueta para poner los huevos, y el proceso vuelve a empezar de nuevo. Las pulgas hembras pueden poner hasta 40 huevos al día. Estos huevos son blancos, de forma ovalada y son de medio milímetro de largo. Una vez los huevos han sido puestos, caen inmediatamente desde al animal a la moqueta, entre los huecos del suelo o en la ropa de cama. Entre 1 y 10 días después (en función de la temperatura y de la humedad: una habitación mediana ofrece las condiciones ideales), los huevos eclosionan bajo la forma de larvas, que pasarán a ser pupas antes de que la próxima generación adulta vuelva a saltar sobre tu perro. La pulga adulta se nutre de sangre y, como muerde, una pequeña cantidad de saliva penetra en la piel lo cual puede provocar una reacción alérgica en tu perro. De hecho, la hipersensibilidad a las mordeduras de pulga es la causa más frecuente de problemas de piel en el perro. Si tu perro es sensible a las mordeduras de pulga, una sola pulga le puede provocar una importante irritación en la piel.
Cómo averiguar si tu perro tiene pulgas
Las pulgas pueden ser difíciles de encontrar debido a que se desplazan muy rápidamente por el pelaje. Un peine fino te puede ayudar a localizar las adultas que se desplazan rápidamente, sobre todo en las razas de pelo corto. Sin embargo, aunque no llegues a localizar una pulga adulta, puedes observar sus “desechos” (deyecciones) visibles en la piel, bajo la forma de pequeños granos de color rojo negruzco. Las deyecciones se distinguen de la suciedad general de la siguiente manera: sitúa una deyección sospechosa sobre una servilleta de papel blanca húmeda: el papel permanecerá igual si se trata de suciedad, sino, el papel de alrededor de las deyecciones de pulga se verá de un color rojizo, por la presencia de sangre en las deposiciones.
Cómo eliminar las pulgas
Contrariamente a algunas creencias populares, los productos naturales como la levadura de cerveza, ajo, vitaminas B, eucaliptus, aceite del árbol de té y la menta, no pueden proteger a tu perro frente a las pulgas. Existe una gran variedad de productos contra las pulgas: sprays, comprimidos, tratamientos locales, etc. Algunos solo pueden encontrarse en el centro veterinario y pueden resultar necesarios si las pulgas de tu perro presentan una fuerte resistencia a los productos clásicos. En general, debes combinar un producto que mate las pulgas adultas (adulticida) y uno que impida que los huevos y las larvas lleguen a ser adultos.
Para obtener mejores resultados, deberías tratar al mismo tiempo a tu perro y a tu casa. Independientemente del grado de limpieza del interior de tu casa, los huevos de pulga pueden sobrevivir durante largos periodos en las alfombras, los huecos del suelo, etc. Si no se eliminan, pronto se desarrollará una nueva generación de pulgas adultas. Pasa con frecuencia el aspirador y tira la bolsa del aspirador después de cada utilización. Si actualmente tienes problemas de pulgas, prueba a colocar un collar antipulgas en el aspirador. De todas maneras, consulta las instrucciones del fabricante para saber cuándo debes cambiarlo ya que pierde capacidad al cabo de un rato. También se deberá limpiar la cama de tu perro regularmente.
Las garrapatas
Las garrapatas chupan la sangre y sitúan sus piezas bucales bajo la piel del perro. Son pequeñas, del tamaño de la cabeza de un alfiler, tienen ocho patas y pueden ser negras, marrones, rojas o de color pardo. Una vez instaladas en tu perro, pueden alcanzar el tamaño de un grano de uva.
Cómo averiguar si tu perro tiene garrapatas
Las garrapatas son suficientemente grandes para ser visibles, en particular cuando están repletas de sangre, pareciendo entonces unas pequeñas verrugas. Aparta los pelos de tu perro y pasa tus dedos por su piel.
Cómo eliminar las garrapatas
Las garrapatas pueden sacarse, pero vigila que la hayas quitado por completo de la piel de tu perro ya que podría hacerle daño. Pide a tu veterinario que te indique cómo debes quitarlas o utiliza un producto contra las pulgas que funcione también contra las garrapatas.
Los piojos
Existen varios tipos de piojos, que pasan de un animal a otro por contacto directo. Los piojos chupadores de sangre, como su nombre indica, se alimentan de sangre, mientras que los otros comen piel. Los piojos son pequeños y transparentes. Ponen sus huevos (las liendres) sobre el tallo del pelo. Se ven fácilmente en un pelaje oscuro.
Cómo averiguar que tu perro tiene piojos
El signo más habitual de una infestación de piojos es un pelaje seco y poco cuidado. Se puede producir una pérdida de pelo y el perro puede tener picores, algunas veces muy fuertes. También pueden producirse infestaciones muy fuertes de piojos chupadores de sangre, en particular en los cachorros. La presencia de piojos generalmente se detecta a simple vista, siendo las liendres más visibles que los propios piojos, aunque a menudo es posible verlos a ambos.
Cómo eliminar los piojos
Para evitar una infección, procura no ponerte en contacto con perros que sepas que tienen piojos. Revisa a tu perro periódicamente y, si tienes cualquier sospecha, consulta a tu veterinario.
Ácaros
Estos parásitos se alimentan en la pared auricular penetrando en la piel. El suero se cuela por las heridas y deja un depósito marrón característico en el conducto auricular. En casos extremos se puede perforar el tímpano, provocando la lesión permanente del oído medio, cuyos síntomas característicos son la pérdida de equilibrio y convulsiones.
Cómo averiguar que tu perro tiene ácaros
Un perro que se rasca o se frota las orejas es susceptible de tener ácaros. Comprueba regularmente las orejas de tu perro limpiando suavemente el interior con un trozo de algodón que debes colocarte en el extremo del dedo (no se permite el uso de un bastoncillo de algodón porque el interior de la oreja de un perro es muy sensible). Hay que ir con cuidado porque es fácil estropear el tímpano y, si no estás seguro, es mejor que pidas a tu veterinario que te muestre cómo debes hacerlo sin riesgos. Si observas un flujo marrón, es probable que tu compañero tenga ácaros.