• Elegir un perro
  •  
  •  
  •  

Adoptar un perro adulto abrir artículo ]»
Adoptar un perro adulto

Adoptar un perro adulto

Cada año, en España, miles de perros adultos son abandonados o esperan a ser devueltos a su hogar o adoptados. Adoptar un perro adulto en un refugio de animales o perrera es especialmente enriquecedor y presenta numerosas ventajas, ya que le ofreces una segunda oportunidad de ser acogido en un hogar y de recibir todo el afecto que se merece. Los criadores de perros también buscan revender a los perros adultos que no pueden destinarse más a la reproducción o a la exposición.

Las ventajas de adoptar un perro adulto

  • Los perros adultos en general son más tranquilos y más relajados. Ya tienen los hábitos adquiridos y poseen su propio carácter. Además, ya no manifiestan los comportamientos excesivos propios de los cachorros jóvenes y por lo tanto están listos para integrarse en tu hogar.
  • En la mayoría de los casos, los perros adultos han sido educados para vivir en el seno de un hogar y están adaptados para comprender las instrucciones básicas. Incluso aunque a veces pueda ser necesario readaptar su educación a su nuevo entorno, la parte esencial del trabajo normalmente ya está hecha.
  • Adoptar en un centro de acogida o refugio te aportará la garantía de que el perro ha sido sometido a un examen médico, que está esterilizado, vacunado, desparasitado y que ha recibido todos los tratamientos indispensables antes de ser acogido en un nuevo hogar.
  • En la mayoría de casos, el refugio conoce los antecedentes del animal y te ayudará a escoger un perro que pueda corresponder a tus costumbres y a tu tipo de vivienda. Además, el centro de adopción también podrá darte información sobre el comportamiento del perro frente a los niños, otros perros o gatos. En general, los refugios o lo criadores están tan interesados como tú en que hagas una buena elección, y nunca intentarán hacerte adoptar un animal que pueda resultar problemático.
  • Son muchos los perros que esperan ser adoptados y podrás estar casi seguro de poder encontrar un animal de compañía que responde a lo que esperas, tanto si es de pura raza o mestizo.
  • Y por supuesto, podrás estar orgulloso de haber dado una segunda oportunidad a tu perro.

Unos últimos consejos

    Aunque los perros adultos adoptados a través de un refugio de animales o perrera son unos maravillosos animales de compañía, igualmente debes recordar algunas recomendaciones importantes.

  • Debes ser claro, preciso y honesto al describir tus costumbres y el tipo de vivienda. Un perro que necesite hacer ejercicio nunca será feliz si tus costumbres no le permite satisfacer esta necesidad.
  • Transformar los hábitos de un perro de mayor edad, a veces puede presentar ciertas dificultades. Puede ser necesario un periodo de adaptación para que el perro pueda acomodarse a su nuevo entorno y que a su vez tú puedas adaptarte a su temperamento.
  • Puede pasar que no se conozcan con detalle los antecedentes del perro, sobre todo si se trata de un perro que ha sido abandonado. Asegúrate de que el perro haya sido sometido a un examen completo antes de ser adaptado, y recuerda que un animal que ha sido víctima de malos tratos guardará un bagaje emocional tal, que probablemente deberás hacer uso de una gran paciencia antes de poder recuperar su confianza.
  • Si ya eres propietario de un perro, es importante saber que la llegada de un nuevo perro adulto puede provocar más tensiones que si se trata de un animal joven.
  • Si adoptas un perro con pedigrí de un criador, ten en cuenta que probablemente el animal ha sido utilizado para la reproducción o en exposiciones y que a veces puede manifestar signos de comportamiento particulares.

Los lugares de adopción

Existen centenares de organizaciones de adopción en el país, desde fundaciones nacionales, a asociaciones protectoras y refugios de ámbito más local. Se te ofrecen numerosas oportunidades a través de las páginas web on-line o de las guías telefónicas. Recuerda que incluso los centros de adopción importantes prefieren que residas en una zona próxima y que no distribuyen los datos para adopciones a nivel nacional. Para facilitar tu elección, realiza una visita al centro de adopción para verificar las infraestructuras y las condiciones generales en las que viven los animales del albergue. Por tu parte, deberás informar sobre tu lugar de residencia y tus costumbres. Puede que también te soliciten presentar tus otros animales de compañía, si los tienes, para poder comprobar que eres un propietario responsable.

Cerrar ] Cerrar
Tener un perro abrir artículo ]»
Tener un perro

Convertirse en propietario de un perro

Los perros son unos animales de compañía maravillosos. Son fieles, inteligentes, serviles, afectuosos y extremadamente agradecidos. Si les quieres, de entrada ellos te querrán. Por ello es fácil comprender por qué somos un país amante de los perros. Pero convertirse en propietario comporta sus responsabilidades. Y si es verdad que un perro te puede aportar la felicidad, ¿serás tú también capaz de hacerle feliz? 

  • ¿Estás preparado para comprometerte a cuidar de un perro a tiempo completo durante 10 ó 15 años?
  • ¿Tu profesión y tus obligaciones sociales te permiten sacar a pasear a tu perro al menos 20 minutos cada día (y más para algunas razas), todos los días, tanto si llueve como si brilla el sol, incluso durante las vacaciones? No se puede dejar solo a un perro más de cuatro horas al día, por lo que quizás deberás acercarte a casa durante tu hora de la comida o pedir ayuda a un vecino para pasearlo o recurrir a los servicios de un cuidador profesional.
  • ¿Tienes tiempo de asearlo regularmente? Ocuparse de un perro de pelo corto es rápido y fácil, pero si prefieres una raza de pelo largo, ten en cuenta que será necesario cepillarlo diariamente y que puedes estar mucho rato.
  • ¿Tu familia desea tener un perro tanto como tú? Si tu familia rechaza ayudarte, corres el riesgo de que sea una responsabilidad muy pesada.
  • ¿Tu lugar de residencia ofrece un espacio lo suficientemente grande para acoger a un perro? Los perros puedes ocupar mucho espacio, lo cual tiene el riesgo de ser incómodo tanto para ti como para tu perro. Y si eres arrendatario, ¿tu contrato de alquiler autoriza la presencia de un perro en tu vivienda? Si vives en un espacio escaso, quizás te conviene más una raza de perro pequeño y menos inquieta.
  • ¿Tu jardín está bien vallado y tienes acceso a un parque? Los cachorros necesitan hacer ejercicio de forma regular sin estar atados a una correa. Si no tienes jardín, opta por un perro de más edad que esté acostumbrado a un piso. De esta forma también evitarás el desorden y los daños que pueden ocasionar los jóvenes cachorros en sus primeras etapas.
  • ¿Tus medios económicos te permiten adquirir un perro? Los cachorros pequeños no son muy caros, pero piensa en el gasto del veterinario, seguros, alimentación, accesorios y el posible adiestramiento.
  • ¿Si fuera necesario, te es posible transportar a tu perro en coche? ¡Transportar un Gran Danés en el maletero puede resultar, evidentemente, bastante difícil! ¿Los transportes públicos de tu zona son eficaces y autorizan el acceso a los perros?
  • Si ya eres propietario de animales de compañía, ¿se entenderán con el nuevo perro o el cachorro?
  • ¿Algún miembro de tu familia es alérgico a los perros? Hay personas que son alérgicas pero no lo saben. Por lo tanto, es preferible realizarse la prueba antes de comprometerte. Si éste es el caso, debes saber que hay algunas razas más adecuadas que otras.
  • ¿Eres un maníaco del orden en tu casa? Los perros no siempre tienen el mismo sentido del orden o de la propiedad que las personas que viven bajo tu techo.

Si estás convencido de que el perro es el animal de compañía que te hace falta, entonces es el momento de empezar a restringir tu búsqueda y a seleccionar la raza de perro que más te conviene. Y no te preocupes…. ¡las posibilidades de elección son enormes! 

Cerrar ] Cerrar
Características de las razas abrir artículo ]»
Características de las razas

Las razas y sus necesidades

Si deseas adquirir un perro con pedigrí, te hará falta informarte. Las numerosas razas que existen poseen características muy diferentes y sus comportamientos pueden atribuirse al papel específico para el que cada una ha sido criada en su origen. Puedes informarte mejor sobre cada raza en particular acudiendo a los criadores profesionales, las asociaciones de criadores y a los veterinarios.

Los Terrier

En su origen, los Terrier se criaron para escarbar la tierra (de ahí su nombre: “terra” en latín). Los Terrier son perros robustos y con reputación de obstinados, impetuosos y resistentes. Son unos animales de compañía adorables, y si eres especialmente aficionado a los perros con una energía desbordante, el Terrier puede resultar una excelente elección.

 

En general el pelaje del Terrier es poco frágil, lo que le permite protegerse contra las plantas y los arañazos de las presas. La mayoría de Terrier son relativamente pequeños (para poder deslizarse en los pequeños huecos). Pero también existen variedades de tamaño mediano como el Airdale Terrier, el más grande de todos, considerado como el rey de los Terrier.

 

Su instinto es el de atrapar los animales de presa. Por lo tanto, hay que ser muy prudente si acoges un Terrier en un piso donde viven gatos, y ten cuidado si ves que un Terrier merodea alrededor del hámster o del conejo de la casa. A los Terrier les encanta excavar agujeros y si tienes jardín, puede resultar muy útil construir una cubeta de arena y enterrarle en ella algunos juguetes. Para evitar que tu Terrier no se escape construyendo túneles, piensa en instalar una valla profundamente enterrada en el suelo.

Los Sabuesos

Los sabuesos han sido criados para localizar a sus presas, a través del olfato (los Bassets, por ejemplo) o de la vista (los Lebrel). Su actitud y su comportamiento específicos se deben a su forma de cazar, la cual nos ofrece además, unas indicaciones precisas sobre la manera de adiestrarlos. Los perros de caza pueden parecer una raza de perros distantes y marcados de dignidad…. ¡hasta que se les conoce!

 

Existen muchas razas con diferentes tipos de pelo, como el Beagle de pelo liso, el Basset Griffon Vendeen de pelo duro, y el gran seductor Saluki o el Galgo Afgano. Los sabuesos se presentan bajo todas las formas y tamaños, desde el Teckel miniatura al Whippet, sin olvidar la más grande de todas las razas: el Lebrel Irlandés (Irish Wolfhound).

 

Los perros de caza necesitan largas sesiones de ejercicios. Algunos sprint al día sentarán muy bien a los lebreles, criador por sus resultados en las actividades que necesitan rapidez inmediata y precisión. Dotados de un instinto cazador extremadamente bien desarrollado, los lebreles pueden ser un problema en contacto con los gatos y no deben soltarse en presencia de razas más pequeñas a menos que no representen ninguna amenaza o que responden fielmente cuando se les ordena volver.

Los perros de caza que localizan su presa gracias al olfato, adoran enterrar su hocico en el suelo para detectar los olores que les interesan. Por consiguiente, será necesario examinar periódicamente sus orejas y hocico para quitar garrapatas y espinas. A menudo también hacen alarde de su autonomía, por lo que deberás insistir mucho en que te obedezca a las órdenes de llamada.  

Los perros de caza

Los perros de caza se han criado para acompañar a los cazadores. Localizan, hacen salir la caza y entregan su presa a su dueño. Este grupo de razas incluye:

  • Los Spaniel (como el Cocker y el Springer Spaniel inglés)
  • Los retrievers (por ejemplo, el Labrador retriever o el Golden retriever)
  • Los perros de caza, de muestra, y cobradores de presa (como el Braco alemán de pelo corto y el Braco húngaro)
  • Los Setters (como el Setter irlandés y el Setter inglés) 

En el pasado, cada perro de caza tenía una función específica. Los Setters buscaban los pájaros y marcaban una “muestra”o permanecían “inmóviles” hasta que los encontrabas. Los Spaniel hacían salir los pájaros y los mataban, mientras que los retrievers recuperaban la presa. Además, se seleccionaron razas de perros criadas para que pudieran a la vez cazar, marcar la caza y recuperarla, asumiendo así las tres funciones, como el Munsterlander, el perro “multifuncional” en la categoría de los perros de caza.

 

En general, los perros de caza tienen el pelo semilargo, que les protege en sus actividades. En esta categoría se encuentran algunas de las razas más populares en nuestro país, como el Labrador, el Golden Retriever y el Cocker Spaniel. Todos son animales de compañía adorables, conocidos por sus excelentes relaciones con los niños en la familia.

 

Los perros de caza son animales de compañía dinámicos e inteligentes, pero necesitan hacer mucho ejercicio y deben estimularse mentalmente para mantenerlos ocupados. Acostumbran a tener largas orejas y pueden padecer infecciones. Por ello será necesario llevar a cabo un control periódico.

Los perros de pastor

Muchos de los perros que pertenecen al grupo de los perros de pastor han sido criados para guardar los rebaños de ovejas, como los Collies, pero otros para manejar el ganado y los animales de mayor tamaño (como el Lancashire Heeler). Los perros fineses de Laponia y los Samoyedos han sido criados para vigilar los rebaños de renos, y el pastor de los Pirineos para proteger las ovejas contra los lobos, ¡e incluso los osos! Debido a que deben realizar su trabajo en todas las condiciones climáticas, los perros de pastoreo están dotados de una doble capa de piel “impermeable”.

 

Los perros de pastor se destacan por su inteligencia, lo que significa que no siempre son fáciles de manejar y de educar. Hará falta recurrir a una educación divertida y amena para estimular su cerebro, sin la cual hay el riesgo de que ¡tomen a los corredores, ciclistas e incluso a los coches por un rebaño de ganado! Muchos propietarios de perros de pastor hacen deporte con su perro – ejercicios de agilidad, el Flyball, o la obediencia rítmica – para mantenerlos ocupados y para consolidar su relación con el animal. Su particular pelaje necesita un aseo periódico para evitar que el pelo se enrede.

Los perros de trabajo

En su origen, los perros de trabajo estaban criados para ejecutar un gran abanico de tareas para ayudar a su dueño, y algunos de ellos realizaban verdaderas hazañas.

  • El Doberman se seleccionó para proteger a su dueño, el recaudador de impuestos Louis Dobermann.
  • El Husky de Siberia era un perro de trineo al servicio de la tribu Chuckchi en el Polo Norte.
  • El San Bernardo ha salvado la vida de viajeros extraviados en los Alpes.
  • El Gran Danés se crió en su origen para cazar manadas de jabalís.
  • El Rottweiler manejaba y cuidaba del ganado.
  • El Terranova, el perro de los pescadores, se adiestró para vigilar las redes en el agua.

Los perros trabajadores generalmente son de gran tamaño (el más pequeño es el Pinscher Alemán) y algunos son verdaderos gigantes, como el Gran Danés o el San Bernardo.

 

Si estás interesado en las razas menos conocidas, es muy importante que te informes sobre los orígenes del perro. Por ejemplo, los Siberian Husky, seleccionados para la carrera y el tiro de trineos, necesitarán mucho más entrenamiento con correa. Con los perros de guarda, hará falta llevar a cabo todo un trabajo de socialización del animal para que se familiarice con el entorno y se acostumbre a considerar a los humanos como amigos y no como una amenaza. Un buen criador te aconsejará sobre las características del comportamiento del animal y te indicará cómo evitar cualquier posible problema.  

Los perros de compañía

No todos los perros de pura raza poseen un ancestro trabajador. Los perros de compañía fueron seleccionados esencialmente para convertirse en el mejor compañero del hombre, y su pequeño tamaño era perfectamente adecuado para las damas de la nobleza, las cuales podían llevarlos a todas partes con ellas y ponérselo en su regazo. Símbolos de riqueza y de la realeza, estos pequeños compañeros se solían vender muy caros y se ganaron una popularidad que les asoció a un auténtico fenómeno de moda.

 

 

Los perros de compañía no necesitan hacer demasiado ejercicio y ante todo buscan todo el afecto de los humanos. Por eso, pueden enfadarse mucho porque no soportan estar solos demasiado tiempo. Su pelo también necesita mucha atención y si tu tren de vida no te permite dedicarle tiempo a su aseo, opta por una variedad que necesite menos cuidados como el Pug de pelo corto o el Cavalier King Charles Spaniel.

Los perros de utilidad

Se trata de un grupo bastante heterogéneo que es difícil de clasificar. La categoría de los perros de utilidad agrupa diferentes razas entre las que encontramos desde el pequeño seductor Shih Tzu al grande y atlético Dálmata de pelo corto, y desde el Caniche, escondido bajo su peinado, hasta el Perro sin pelo Mejicano, todo calvo. Entre los más conocidos, encontramos:

  • El Akita – un perro de guarda y de caza, grande y potente, originario del Japón.
  • El Boston Terrier – un perro de combate.
  • El Bouledogue – un perro tenaz que lucha contra los toros.
  • El Dálmata – en origen, un elegante perro de paseo.
  • El Lhasa Apso – un perro de guarda procedente de los monasterios budistas del Tibet.
  • El Caniche – una especie de perro cobrador utilizado para sembrar la confusión de las presas fuera del agua.
  • El Shar-Pei – perro de caza y de guarda.
  • El Shih Tzu – originario del Tíbet, símbolo de la realeza china bajo la dinastía manchú, y acompañante profesional.  

Con el fin de seleccionar el perro de utilidad que mejor se adapta a tus costumbres, es mejor que consultes a un criador que podrá indicarte sus características de comportamiento y sus necesidades.

De hecho, no hay unas características comunes que caractericen a los perros de utilidad, y sus necesidades varían de una especie a otra, tanto si se trata de la práctica de ejercicio, del aseo o del adiestramiento. El Dálmata es un corredor por naturaleza que necesita entrenamientos enérgicos, mientras que el Shih Tzu se contentará con un pequeño paseo por el jardín. El Caniche es un perro inteligente y dinámico que destaca en el deporte canino, pero en cambio te costará convencer a un Bouledogue para que corra y pegue saltos para atrapar el Flyball.

Cerrar ] Cerrar
Escoger bien a tu cachorro abrir artículo ]»
Escoger bien a tu cachorro

Encontrar al cachorro más adecuado

Después de haber encontrado la raza perfecta, ha llegado el momento de buscar al cachorro más adecuado. La primera etapa consiste en encontrar un centro o un criador de animales responsable.

Encontrar un criador


Cuando compras un cachorro a un propietario o a un criador, el proceso de evaluación funciona en ambos sentidos. Tú quieres asegurarte de sus referencias y ellos quieren tener la certeza de que tú ofrecerás un hogar agradable al animal. Generalmente en la secretaria de los Clubs de Raza disponen de una lista de camadas disponibles o pueden ponerte en contacto con los criadores de buena reputación de tu zona. También puedes asistir a un concurso de perros para encontrar los criadores y los propietarios y obtener informaciones más detalladas.  

Las cuestiones que debes plantear al criador:

  • ¿En qué medida están interesados por la raza? Por ejemplo: exposiciones, agility, formación en obediencia o simplemente la crianza de perros.
  • ¿Se centran en una sola raza? Intenta averiguar si la atención que prestarán a tu cachorro potencial lo prepara correctamente para su vida de animal de compañía.
  • ¿Cuántas camadas obtienen cada año? Los criadores responsables no tendrán jamás más de una camada por hembra y por año.
  • ¿Dónde criarán la camada? Los cachorros que crecen con la posibilidad de correr por doquier en una casa animada, en medio de gatos, perros, niños y de muchos visitantes, tendrán un comportamiento más sociable que los criados en un hogar más tranquilo o en una caseta.
  • ¿Qué apoyo ofrecen? Generalmente, los criadores responsables ofrecen consejos y aportan su apoyo durante toda la vida del animal y piden a quien entregan el cachorro que sea capaz de ocuparse de él, sea cual sea la edad del animal.
  • ¿El estado de salud de los perros ha estado controlado para detectar posibles problemas genéticos propios de la raza?

No te sorprendas ni te molestes si el criador te hace tantas preguntas como tú a él. Se trata de un signo muy positivo que demuestra su auténtica preocupación por encontrar los mejores hogares para sus cachorros.

Conocer a los padres


Si estás satisfecho de tu intercambio de impresiones con los criadores, ha llegado el momento de organizar un encuentro. Busca un criador que te parezca amable y digno de confianza, con los perros de buena apariencia, buena salud y tranquilos. Los perros deben estar tratados con respeto y el criador debe interactuar libremente y con amabilidad con cada uno de ellos.

Debes conocer a la madre del cachorro – sé muy cauteloso si no te autorizan a verla o a ver el entorno del criadero. Su pelaje y su estado general puede que no sean muy óptimos después de un parto. Es natural que ella esté un poco en guardia cuando estemos observando su camada, pero deberá mostrarse más atenta que nerviosa o agresiva.  

Hay pocas probabilidades de que el padre esté presente durante tu visita. La mayoría de los criadores recorren a un semental que se adapte perfectamente a su perra. Infórmate sobre el carácter, salud y pedigrí del padre. Su pedigrí (ancestros / árbol genealógico) debe remontarse al entorno de 5 generaciones. Lo ideal es poder ver una foto para juzgar si es un buen ejemplo físico de la raza.

Escoger a tu cachorro


Por norma general, conocerás a tu cachorro cuando tenga unas seis semanas de vida. Si es posible, intenta verlo hacia las tres o cuatro semanas. A esta edad los cachorros son cada vez más y más juguetones, extrovertidos, traviesos e interesados por su entorno.

Evita los cachorros nerviosos, enfermizos o demasiado excitados, ya que su adiestramiento y su socialización pueden necesitar más tiempo. Los cachorros deben ser regordetes, pero no gordos y no presentar ningún bulto ni protuberancia. Evita también escoger a un cachorro que tenga el vientre hinchado, ya que puede ser síntoma de lombrices. Asegúrate de que el animal no tenga una hernia umbilical (inflamación del ombligo).

Comprueba que los ojos, orejas, nariz, el trasero y el pelaje estén limpios. Los ojos deben ser brillantes. Las orejas no deben estar sucias ni rojas, ni oler mal, ni tener picor. Finalmente, el pelaje no debe presentar ninguna zona desprovista de pelos ni ninguna rojez.

Sitúa al cachorro en el suelo y da una palmada o un pequeño grito agudo. ¿El cachorro reacciona? La sordera es un gran problema en algunas razas (los Dálmatas, por ejemplo) y en concreto en las razas blancas. Por lo tanto, te aconsejamos que no escojas un cachorro que no reaccione a los ruidos repentinos y evidentes.

El tiempo es importante


El tiempo que los cachorros pasan con su madre y con sus hermanos y hermanas es fundamental. Es ahora cuando aprenden la manera de comunicarse y lo que pueden y no pueden hacer. Por regla general, debes recoger a tu cachorro cuando tenga de siete a ocho semanas (algo más tarde en algunas razas), pero si debes esperar hasta las 12 semanas, entonces escoge un cachorro que proceda de un hogar animado. Hay que indicar que algunas pólizas de seguros no cubren a los perros que salen del criadero antes de las ocho semanas.

Adoptar a un cachorro en un centro de adopción

Hay muchísimos cachorros de todas las razas que pueden ser adoptados en los refugios, perreras o protectoras en todos los rincones del país. Un centro de calidad estará equipado de rediles limpios y acogedores, con una zona resguardada y caliente donde los perros puedan dormir, un amplio espacio donde puedan desahogarse y una multitud de juegos.


El personal es simpático, atento y competente y te hará muchas preguntas sobre ti y tus costumbres para poder determinar qué perro te conviene más. La mayoría de los centros de adopción realizan visitas a domicilio para confirmar cómo es tu casa y tu situación. La mayoría también castran a sus perros antes de darlos o insisten para que firmes un acuerdo que garantice que tú te encargarás de que le operen.

Cerrar ] Cerrar
Historia del perro abrir artículo ]»
Historia del perro

La historia de los lobos en unas palabras

Ninguna otra especie animal presume de tanta diversidad. Actualmente existen más de 400 razas de perros, de formas y tamaños diversos, sin contar las razas cruzadas. A pesar de tal variedad, todos los perros domésticos forman parte de la misma familia, Canis familiaris, que se remonta, según los análisis de ADN realizados, al Canis Lupus, el lobo.

 La capacidad de adaptación del lobo a los diferentes medios y su aptitud para la organización social, le han permitido triunfar en la naturaleza. Por las mismas razones, también está preparado para adaptarse a la vida doméstica. A decir verdad, es el lobo domesticado quien ha conseguido el mayor triunfo. Hoy en día existen más de 400 millones de perros en el mundo, mientras que solo unos 40.000 lobos sobreviven en la naturaleza.

Hace mucho tiempo que los ancestros de tu Cocker vagaban por los bosques.  Pero aunque esto no parezca muy evidente, nuestro perro mantiene numerosas características del comportamiento del lobo joven – las fechorías o travesuras, la necesidad de explorar y la voluntad de ser sumiso frente a un pariente o a una figura de mando. La capacidad del lobo por modificar su organización social – tanto si vive solo, con pareja o en el seno de grandes manadas – sus excelentes facultades de comunicación y su necesidad de establecer relaciones comunitarias estables, se han transmitido todas al perro.

En el aspecto del comportamiento, el perro se parece, por así decirlo, a un lobo que no se hubiera hecho nunca mayor, o a un ser humano que se hubiera quedado bloqueado a la edad de 11 años – estando cada raza particularmente dotada para correr, montar guardia, manejar un rebaño, etc.

Los perros mantienen una relación especial con los humanos desde hace 12.000 años. Los humanos y los perros creaban un vínculo de amistad al tiempo que los lobos hurgaban sus campos mesolíticos en busca de alimento; nuestros ancestros descubrieron rápidamente que los “perros” podían ayudarles a acorralar y a cazar animales.  

Los lobos que toleraban mejor a los humanos fueron entonces extendiéndose. Cuando las poblaciones se reagrupan para formar los pueblos, los seres humanos se dan cuenta de que los lobos jóvenes pueden ser socializados y utilizados con fines provechosos. Empezarán a seleccionarlos por su amistad y pronto los criarán por sus características físicas y de comportamiento.

Hemos criado a nuestro “lobo” de forma que se reforzaran ciertos comportamientos útiles. El lobo ha mantenido toda su polivalencia, pero algunas razas de perros han evolucionado de tal manera que actualmente presumen, en algunos aspectos, de mejores aptitudes que sus ancestros. El Sabueso está mejor dotado para rastrear un olor, un Pastor Alemán monta la guardia mejor, un Lebrel es más rápido, los Terrier son más tenaces y un Cavalier King Charles se mantiene en tu regazo ¡mejor de lo que nunca podría hacerlo un lobo gris!

La crianza se expandió a partir del año 7.000. La primera “raza” reconocida probablemente pudo ser un sabueso rápido, grande y delgado, criado por su velocidad en la caza. Pasado el tiempo, los humanos criaron las razas para capacidades más especializadas, por ejemplo, los lebreles dotados de una vista o de un olfato excepcional. En consecuencia, las formas y los tamaños evolucionaron: hocicos más cortos, patas más cortas, un oído más fino y una vista más aguda. La crianza fue tan habitual en los tiempos del Imperio Romano que la mayoría de las razas actuales ya existían en esta época.

Cerrar ] Cerrar
El mejor amigo del hombre abrir artículo ]»
El mejor amigo del hombre

El mejor amigo del hombre

No es de extrañar que el perro sea el mejor amigo del hombre. Su lealtad, su inteligencia, su entrega y su afecto son increíblemente gratificantes. No hay nada mejor que un largo paseo con tu compañero, ver la alegría de tu perro cuando lo llevas a jugar al parque, o simplemente descansar en casa en compañía el uno del otro. Y por supuesto, por todo el amor que tú ofreces a un perro, él te lo devuelve diez veces.

Estudios recientes han demostrado que aquellos de nosotros que tienen un animal de compañía, acostumbran a gozar de mejor salud y a ser más felices que los que no lo tienen. Pero, ¿por qué el perro es un animal de compañía excelente?

  • Pasear al perro regularmente mantiene la forma física.
  • Pasear al perro aumenta la interacción social: muchas personas se hacen amigos con los propietarios de perros que encuentran de forma periódica.
  • Los paseos ayudan a olvidar el estrés y las tensiones de la vida cotidiana y ofrecen un momento precioso en el exterior: la ocasión de dejar todo atrás y pasar un rato con un compañero fiel.
  • Los perros nos dan la sensación de bienestar emocional, gracias al amor incondicional que nos ofrecen.
  • Los propietarios de perros acostumbran a tener un sistema inmunitario más fuerte, lo que les ayuda a mantenerse al margen de enfermedades.
  • El hecho de poseer un perro ayuda a la gente a sobreponerse de un trauma personal, como el duelo.
  • Los propietarios de perros generalmente tienen una presión arterial menos elevada que el resto.
  • Los propietarios de perros con frecuencia se recuperan antes de enfermedades y presentan una tasa de supervivencia más elevada después de sufrir un infarto.
  • Los niños que tienen perros faltan menos a clase por motivos de enfermedad.

Además, mejor aún que todas estas ventajas nada despreciables, los perros representan simplemente una gran fuente de diversión. Te pueden hacer reír, en particular después de haber tenido un mal día, están siempre allí para reconfortarte con un mimo cuando lo necesitas. No hay nada que pueda subir más la moral que ver a tu perro sujetar su correa con ilusión, su cola moviéndose con energía, los ojos brillantes de excitación, por su primer paseo del día.

Cerrar ] Cerrar