La alimentación durante la gestación y la lactación
La gestación influye de forma significativa en las necesidades nutricionales de la futura madre. Desde un punto de vista nutricional, la producción de leche es una de las actividades más exigentes en la vida de una hembra. Al igual que los cachorros, las perras en gestación o en lactación necesitan un aporte proteínico y energético suplementario que les ayude a atravesar este periodo de estrés físico.
Mientras que para algunas hembras será adecuado darles más cantidad de alimento de lo normal, durante este periodo generalmente se recomienda dar alimentos muy energéticos, como una fórmula “activa” o para cachorros. Las calorías suplementarias y los niveles más elevados de otras sustancias nutritivas fundamentales, responden perfectamente a las necesidades de las hembras en gestación o lactación. Esta dieta está especialmente recomendada si tu perra es más bien delgada o si piensas que puede tener una camada de muchos cachorros.
Al igual que siempre se hace al cambiar a un nuevo alimento, la toma de una fórmula altamente energética debe hacerse progresivamente, a partir de la sexta semana de gestación. Sustituye progresivamente una cantidad cada vez un poco mayor del antiguo alimento por el nuevo durante aproximadamente una semana, hasta que tu perra solo esté tomando la nueva dieta. Durante todo el tiempo que esté tomando esta dieta completa no necesitará ningún suplemento.
Cambios en el apetito
Una futura madre necesitará progresivamente más cantidad de alimento de alta calidad para nutrirse ella y su camada que está en pleno desarrollo. No aumentes el volumen de comida de golpe. Durante las primeras cuatro a cinco semanas de gestación, debe ser suficiente con una ración normal.
Entre la tercera y la cuarta semanas, tu perra puede sufrir ligeras náuseas y pérdida del apetito. En cierto modo se tratan de náuseas matinales. Si tu hembra tiene el estómago alterado o pierde el apetito durante más de una semana, o si estos problemas se acompañan de apatía, debes contactar con el veterinario.
En la quinta semana, sus glándulas mamarias pasan a ser rosa oscuro y la perra engorda a nivel del talle y de la caja torácica. A partir de este momento, hay que aumentar progresivamente su cantidad de alimento hasta que al nacer los cachorros esté recibiendo un 20% más de comida.
Sin embargo, la obesidad durante la gestación puede convertirse en un problema. Si tu perra tiene antecedentes de obesidad, solicita a tu veterinario cómo aumentar sin riesgos la cantidad de sustancias nutritivas esenciales.
Al final del embarazo, puede que el espacio en su abdomen sea muy reducido. En este caso será más conveniente ofrecerle raciones más ligeras y más frecuentes. Es normal que la hembra rechace comer durante 24 horas cuando está a punto de parir. Por el contrario, en pleno pico de lactancia su ración alimentaria puede ser de dos a cuatro veces superior a su ración habitual.
Marcas Purina para las hembras en gestación o en lactación
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