Costumbres
Son muy prolíficos, tranquilos, tímidos y fáciles de domesticar. Para cogerlos, hay que sujetarlos suave pero firmemente por los hombros, levantarlos y apoyar sus nalgas sobre la otra mano. Hay que cepillar frecuentemente a las cobayas de pelo largo.
A diferencia del hámster, se trata de un animal de hábitos diurnos y gregario, por lo que convive sin problemas con otros miembros de su especie e incluso con otras como los conejos.
Alojamiento
Pueden vivir en conejeras (de madera resistente o de grueso vidrio),en jaulas de hámsters grandes o incluso en cajones. Los cobayas son menos resistentes que los conejos y hay que protegerlos de los elementos. Han de estar en un lugar tranquilo, impermeable y a la sombra, no toleran las corrientes de aire ni el calor ni la humedad muy alta ni el exceso de ruidos. En invierno conviene que no estén en el exterior.
Han de disponer de dos espacios diferenciados, uno grande y aireado donde vivir y hacer ejercicio durante el día, y otro seco y caliente para dormir por la noche.
Los lechos pueden ser de heno, virutas de madera (seca y blanda) o musgo de turba. Mejor que no sean de paja o de virutas de madera verde o de pino, que podrían comerse y provocarles molestias digestivas.
Las conejeras se deben limpiar muy bien una o dos veces por semana. Al limpiarlas, se debe quitar el lecho de paja sucia, limpiar los platos y el agua, y aprovechar para limpiar a los cobayas los cuartos traseros.