¡Compártelo con tus amigos!

Tipos de acuario

VOLVER

Acuarios según tamaño

Dependiendo de nuestra dedicación, recursos e interés, definiremos la escala de nuestro pequeño ecosistema.

Una pecera con uno o varios ejemplares es una solución ideal para atraer la atención de los niños sobre estos animales sin cargar sobre ellos demasiada responsabilidad y para despertar nuestra curiosidad.

Un acuario, por otro lado, es el primer paso para introducirse en el vastísimo mundo de la acuariofilia. No sólo aprenderemos sobre peces de todas clases, sino también sobre las flora acuática, con lo que podremos recrear hábitats reales de una variedad y complejidad enormes.

Un estanque, finalmente, requiere un espacio ajardinado al aire libre y cuidados especiales, pero permite mantener peces de gran tamaño.

En esta guía nos centraremos en el acuario, ya que es el sistema que ofrece más posibilidades.

Acuarios de agua fría o caliente

Montar un acuario no es asunto de dos días. Estamos construyendo un entorno vivo donde diversas clases de organismos deben convivir en equilibrio y armonía. La paciencia, como hemos dicho, debe ser nuestra principal aliada, pero también el estudio y la reflexión. Naturalmente, siempre podemos dejarnos aconsejar por profesionales o adquirir acuarios ya preparados, aunque serán menos personales.

Si queremos fabricar nuestro propio acuario, primero deberemos definir si queremos que sea de agua fría o de agua tropical. La diferencia radica en las especies que vamos a cuidar. Por supuesto también existen los acuarios marinos, es decir, de agua salada, aunque no los abordaremos en esta guía.

El 90% de los acuaristas se inician con acuarios de agua dulce. Los acuarios marinos o de agua salada son más difíciles de mantener. La imagen clásica de una anémona y un pez payaso (como el de la película de Disney ‘Buscando a Nemo’) es tentadora para muchos, pero resulta casi imprescindible pasar antes por la experiencia del acuario de agua dulce. Por este motivo nos centraremos en este último tipo.

Acuario de agua fría
En este tipo de acuario, que no requiere sistema de calefacción, las especies adecuadas son las de agua fría, tipo Carassius o Goldfish. Es recomendable centrarse en una sola especie, aunque podemos beneficiarnos de la enorme variedad de formas y colores que ofrece. Para niños y principiantes se recomiendan peces fáciles de mantener y de gran resistencia, como el Oranda rojo o el blanco (o el rojo y blanco), el Telescopio o el Boina Roja.

Aunque luego abordaremos en detalle las condiciones que debe tener un acuario, hay que mencionar que este tipo de instalación debe contar con un sistema de filtrado que capture el material particulado. En cuanto al tipo de plantas que podemos colocar hay que decir que las más resistentes a los Carassius son las Vallisnerias. Finalmente la iluminación no es un gran requisito y bastará con un par de tubos fluorescentes en la tapa.

Por supuesto, hay mucho que profundizar en estas indicaciones, como iremos viendo.

Acuario de agua caliente (o tropical)
Este sería el clásico acuario. Las especies que suele contener requieren entre 24º y 28º de temperatura. En este caso, la especie Carassius no es la adecuada, ya que se trata de un clima demasiado cálido para ellas. Sin embargo, las posibilidades con otras especies son enormes.
Las especies más resistentes para empezar son la Platys, Gupy, Molly velifera, Molly negro, Neón, Colisa rojo o azul, Gurami o Barbos, entre otras.
Podemos mezclar varias especies (acuario comunitario) siempre que sean compatibles y, sobre todo, podemos dedicarnos a las plantas, que en estas condiciones pueden constituir una rica y variada flora.

Esta primera reflexión es necesaria para dar los primeros pasos en el mundo de la acuariofilia, ya que el aficionado tiene tendencia a dejarse llevar por el atractivo de formas y colores sin tener en cuenta la compatibilidad entre especies o las condiciones que requieren.

Acuarios decorativos

Podemos encontrar acuarios decorativos de agua dulce de cuatro tipos:

Acuario Holandés: especialmente dedicado a la flora acuática, son grandes acuarios que pueden contener unas pocas especies de pez. Con los accesorios técnicos bien disimulados, las plantas pequeñas se disponen delante y las grandes detrás. El fondo es de arena gruesa de color oscuro completada con tierra. La iluminación es especialmente importante para darle al acuario la relevancia estética que precisa.

Acuario biotopo: imitan un biotipo en miniatura. Los hay que imitan el biotipo sudamericano, selva virgen, africano, rocoso, etc... Un exceso de población afectará al crecimiento de los vegetales y perderemos capacidad de observación de los peces. El fondo suele ser de tipo holandés.

Acuario palustre: imita una ribera con sus plantas peculiares, peces y anfibios, por lo que es una mezcla de acuario y terrario. Los parámetros de luz, calor y humedad son especialmente importantes para garantizar su desarrollo.

Acuario comunitario: es el más frecuente. En este tipo de acuario se introducen plantas y peces sin tener en cuenta su procedencia. Se debe ser especialmente cuidadoso con la compatibilidad entre especies y plantas.