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Dos gatitos comiendo del mismo bol

Dieta equilibrada para tu gato (2)

Alimentos húmedos

Tapa las latas de alimento abiertas con un film protector y guárdalas en el frigorífico para consumirlas antes de 24 horas. Hay que servirle siempre la ración a temperatura ambiente para que la comida sea apetecible y fácil de digerir. No le ofrezcas nunca alimentos para perros.

Alimentos secos completos

La alimentación seca para gatos tiene mucho éxito gracias a las proteínas de alta calidad que incluyen, a un justo equilibrio de elementos nutritivos y a una buena textura, que asegurará a tu gato una dentadura sana. Los alimentos secos son más concentrados que la alimentación húmeda; por lo tanto, hay que servirlo en pequeñas cantidades.

Comprueba que en el envase indique la palabra “completo” y no “complementario”, ya que podrías estar comprando golosinas en vez de una comida equilibrada. Si le cambias del alimento en lata a las croquetas, introduce la nueva alimentación de forma progresiva durante un periodo de siete a diez días. No olvides nunca dejarle un recipiente con agua fresca, ya que los alimentos secos solo contienen un 10% de humedad.

Una buena solución también puede ser dar a tu gato una mezcla de alimento húmedo y seco. Por ejemplo, puedes darle alimento húmedo por la mañana y las croquetas por la noche con el objetivo de variar.

Carne fresca y otros alimentos

Atención, porque la carne fresca puede contener parásitos, mientras que la carne cocinada puede ser rica en materias grasas y no ofrecer un equilibrio adecuado de elementos nutritivos.

Si ofreces a tu gato carne o pescado fresco, se recomienda quitarles los huesos o las espinas ya que un fragmento de hueso podría alojarse en su garganta. No se le debe dar nunca pequeños huesos tiernos (huesos de pollo o costillas de cerdo) ya que podrían clavársele en la boca o la garganta.

Igualmente se debe evitar darle hígado para complacerle, ya que podría llegar a ser rápidamente “adicto”, y un exceso de hígado puede provocar enfermedades por su elevada concentración de vitamina A.

A algunos gatos les gusta el queso, el yogur y los huevos hervidos, pero no hay que olvidar que los alimentos para humanos no son equilibrados nutricionalmente al 100% y en consecuencia tu gato no debería comerlos con frecuencia. Un huevo crudo añadido periódicamente a la nutrición de tu gato puede provocar una carencia de biotina (vitamina), que a su vez puede provocar una dermatitis (inflamación de la piel), pérdida de pelo o un crecimiento deficiente.

Suplementos nutritivos

Un gato normal, sano y con una alimentación completa y equilibrada, no necesita suplementos nutritivos. Sin embargo, un gato alimentado con los restos de comida de la mesa, que no hace ejercicio suficiente o que está enfermo, puede tener unas necesidades nutricionales específicas.

Algunos propietarios piensan que se debe añadir un suplemente de calcio a las gatas gestantes o lactantes y a los gatitos en pleno crecimiento. Es cierto que en estas circunstancias se requiere un mayor aporte de minerales, pero éste debe obtenerse a través de una buena alimentación de calidad y equilibrada. El hecho de añadirlos de manera desproporcionada a otros elementos nutritivos puede contribuir a deformar la estructura ósea del animal y provocar otros problemas de salud.

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