Utilizamos cookies de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información en nuestra

Beneficios de tener un gato

Si has decidido adoptar o comprar un gato, tienes que tener en cuenta muchas cosas. En Purina encontrarás consejos y sugerencias para tener un nuevo gato.

Ventajas de tener un gato

Gato disfrutando de las caricias de su dueña

No hay duda de ello, los gatos son grandes mascotas. Después de todo, ¿qué hay mejor que volver a casa al final de un duro día y escuchar el ronroneo de satisfacción de una adorable bola de pelo?

Los estudios demuestran que las personas con animales de compañía suelen estar más sanas y felices que aquellas que no los tienen, pero recuerda que tener un gato es una gran responsabilidad y un compromiso de por vida. Cuando estés listo para asumir este compromiso, comprobarás que tener un gato ofrece ventajas como las siguientes:

  • Se ha comprobado que tener un gato reduce el estrés.
  • Normalmente los dueños de gatos tienen una tensión arterial más baja que las personas sin mascotas.
  • Puedes beneficiarte de un sistema inmunológico más fuerte y recuperarte de las enfermedades antes que las personas que no tienen animales de compañía.
  • Por lo general, los niños que crecen con gatos tienen menos días de enfermedad que aquellos que no tienen mascotas.
  • Los gatos son muy cariñosos y tienen un gran carácter, pero también valoramos su independencia, es decir, necesitan menos cuidados que otras mascotas.
  • Los gatos pueden ayudar a las personas a recuperarse más rápido de un trauma emocional, como el fallecimiento de un ser querido.

Tener un gato es muy beneficioso, pero es importante elegirlo detenidamente para estar seguro de que te adaptarás bien a tu esponjoso amigo. Tu gato ideal dependerá de tu estilo de vida y de tus preferencias personales. Por ejemplo, es posible que quieras un gato adulto al que poder acariciar en tu regazo o que tengas en mente un gatito de una raza especial.

Nuestros expertos en cuidado de mascotas recomiendan considerar lo siguiente antes de asumir el compromiso de tener un gato.

¿Qué raza debo elegir?

Gatos con pedigrí

Hay alrededor de 60 razas y colores diferentes de gatos con pedigrí reconocidas, es decir, tienes mucho donde elegir al comprar un gato. Los gatos con pedigrí se dividen en siete tipos:

  • Persa
  • Británico
  • Pelo semilargo
  • Birmano
  • Oriental
  • Siamés
  • Exótico

La gran ventaja de comprar un gatito o gato adulto con pedigrí es que sabrás mejor qué esperar de tu mascota. Por ejemplo, un siamés puro es probable que sea maullador, travieso y exija tu atención. Comprar un gato con pedigrí también te dará una idea del tamaño que alcanzará, de la longitud de su pelaje y de algunos de los problemas de salud frecuentes en esa raza.

Es importante recordar que, desafortunadamente, a veces puede existir consanguinidad, lo que significa que los gatos con pedigrí son más vulnerables a las enfermedades o problemas de comportamiento heredados genéticamente. Debes tener en cuenta estas cuestiones y otras características de la raza cuando decidas tener un gato.

Para más información sobre las razas con pedigrí y sobre cómo elegir un gato, echa un vistazo a nuestro seleccionador de raza.

Los cruces tienen dos padres con pedigrí, pero de diferente raza. De hecho, muchas nuevas razas con pedigrí se han creado mediante minuciosos cruces (por ejemplo, el gato tonquinés se ha creado mediante el cruce de siamés con birmano).

Aunque se realizan algunos cruces con el propósito de crear una nueva raza, la mayoría de los casos actuales son resultado de un apareamiento accidental entre una hembra con pedigrí y un macho de raza diferente a la prevista. En los gatitos nacidos de un cruce, a veces se pueden observar algunas de las características físicas y conductuales de ambas razas.

También conocidos como “gatos comunes”, estos gatos no tienen antepasados con pedigrí. Normalmente, se clasifican como "domésticos de pelo corto" o "domésticos de pelo largo”.

Si estás pensando en tener un gato de raza mixta, recuerda que no podrás saber exactamente qué tipo de gato será, ya que no tendrás información sobre las razas que componen su ADN. Por ejemplo, puede tener una personalidad más traviesa o un pelaje de diferentes características. Afortunadamente, a diferencia de los perros, los gatos no se diferencian mucho en tamaño o forma, por lo que no cabe esperar grandes sorpresas.

Por lo general, a menudo los gatos comunes tienen mejor salud que los gatos con pedigrí, ya que disponen de un mayor acervo genético y presentan menos problemas genéticos inherentes. También pueden tener una personalidad felina más completa y equilibrada. En definitiva, los gatos y gatitos comunes suelen ser más baratos y más fáciles de encontrar.

¿Debería elegir un gato adulto o un gatito?

A la hora de tener un gato resultará difícil resistirse al encanto de un gatito. Son esponjosos, juguetones y ofrecen la oportunidad de educarlos a tu gusto desde el principio. Al mismo tiempo, exigen mucha atención y tendrás que estar alerta, ¡sobre todo cuando sientan sed de aventuras! ¿Estás preparado para invertir el tiempo y la energía necesarios para atender las necesidades de un gatito? Si estás pensando en tener un gatito, tendrás que tener todo esto en cuenta.

Cuando elijas un gatito de una camada, busca un gatito que responda de un modo positivo (¡pero no agresivo!) a tus caricias o tu voz, así como a sus hermanos y hermanas. Un gatito que rehúye al grupo y que no muestra interés por acercarse a ti es probable que crezca siendo tímido y que no le guste que le toquen. Tener un gato que te muerda y arañe las manos repetidamente es arriesgarse a que prefiera juegos demasiados bruscos cuando crezca.

Al elegir un gatito, asegúrate de que tenga un aspecto saludable. Sus ojos deben ser brillantes y limpios; sus orejas, limpias de cera; sus uñas, lisas; y su pelaje, brillante y espeso (según la raza). Además, no debe haber signos de pulgas. Si lo compras a un criador, es posible que el gatito ya haya sido examinado por un veterinario para comprobar su buen estado de salud. Si no fuese así, pregunta si puedes hacerle una revisión antes de tomar la decisión final de llevarlo a casa.

Si ya tienes al menos un gato, elegir un gatito puede causar menos conflictos sociales que la elección de otro gato adulto. Si aún no tienes gato, pero esperas tener varios en el futuro, tener uno o dos gatitos significaría que crecerían juntos y, por lo tanto, ¡se llevarían bien! Encontrarás más información en nuestra guía sobre cómo presentar a tu gato a otras mascotas.

Los gatos adultos pueden ser también juguetones y muy cariñosos, pero hay que tener en cuenta que pueden padecer problemas emocionales, sobre todo si han tenido un difícil comienzo. Cuando lleguen a ti, su personalidad estará ya formada por completo. Intenta conseguir información previa a través del dueño del gato o del refugio para saber qué esperar y cómo ayudarle a adaptarse (hábitos con respecto a la caja de arena, preferencias alimenticias y personalidad).

Los problemas como la micción inadecuada o la agresión, especialmente a otros gatos, son menos probables en gatos adultos ya formados. Los gatos mayores también son buenos compañeros de mimos, ya que tienen menos energía que un gatito y estarán encantados de dormirse en tu regazo.

Si estás pensando en darle un nuevo hogar a un gato de un refugio, encontrarás más información en nuestra guía sobre adoptar un gato.

¿Debería tener un macho o una hembra?

Ambos, machos y hembras, son mascotas estupendas y con muy pocas diferencias de comportamiento entre sí, siempre que hayan sido esterilizados. Algunos dicen que las hembras son más cariñosas y los machos más independientes, pero puedes encontrarte con un niño de mamá o con una hembra autosuficiente. Al elegir un gato y escoger su género, hay que tener en cuenta estos consejos:

  • Por lo general, los machos son un poco más grandes que las hembras.
  • Los gatos machos sin esterilizar son más aficionados a vagabundear lejos de casa, lo que incrementa el riesgo de peleas con otros gatos o de accidentes de tráfico.
  • Además, es más probable que marquen con orina su territorio.
  • Las hembras sin esterilizar pueden ser muy ruidosas y difíciles de mantener dentro de casa cuando están en celo. Pueden quedarse embarazadas desde los cinco meses, es decir, que tu gatita puede ser mamá muy pronto.
  • Los gatos de centros de acogida deberían estar esterilizados, pero asegúrate de confirmarlo con el asesor del centro. Si necesitas más información sobre esterilización, visita nuestra página de Preguntas Frecuentes.
  • Tu elección sobre el sexo del gato debe tener en cuenta a los gatos que ya tengas. Si tienes un macho (esterilizado) sociable, una hembra joven (esterilizada) puede ser la mejor opción para ambos.
  • Por lo general, esterilizar a una hembra es más caro que esterilizar a un macho, sobre todo si está embarazada. La mayoría de los centros de adopción benéficos ya han esterilizado a los gatos antes de ofrecerlos en adopción.

Sea cual sea la decisión que tomes para elegir al gato ideal para tu familia, te queda un emocionante camino por recorrer, repleto de inolvidables vivencias con tu nuevo amigo de cuatro patas. Lee nuestra guía para hacer de tu casa un lugar acogedor para tu gato donde se sienta lo más cómodo posible.

share.png SHARE