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La alimentación de tu cachorro

Tu cachorro necesita una nutrición de la mejor calidad que favorezca su desarrollo. Lee nuestra guía de alimentación para cachorros y encuentra la información que necesitas sobre la dieta de tu mascota.

Con qué alimentar a tu cachorro

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La leche materna es el primer alimento ideal para un cachorro porque es rica en todos los nutrientes necesarios para que el perrito crezca sano y fuerte. Aunque los cachorros están listos para destetarse entre las seis y las ocho semanas de edad, la mayoría empiezan a mostrar interés por los alimentos sólidos a las tres o cuatro semanas, ¡normalmente retozando en el plato de su madre y lamiendo la comida de sus patas!

Éste es el mejor momento para empezar a ofrecerles una fórmula de alimentación para cachorros. Si eliges una comida seca, añádele agua y tritúrala hasta formar una papilla. A medida que el cachorro crezca, ve añadiendo menos agua y ofrécele la comida cada vez más seca. No caigas en la tentación de destetarlo demasiado pronto, ya que cambiar a una dieta exclusivamente sólida demasiado pronto puede perjudicar el sistema digestivo inmaduro de tu cachorro.

Los perritos están deseando conocer el mundo que les rodea y necesitan un montón de energía para explorarlo. En lo que respecta a cómo alimentar a un cachorro, la comida para cachorros industrial está diseñada para proporcionarle una combinación totalmente equilibrada de los nutrientes que necesita. Los alimentos para cachorros contienen más calorías sin aumentar la cantidad, por lo que proporcionan la energía que necesitan para desarrollar su cuerpo y su cerebro sin sobrecargar su delicada tripita.

Las fórmulas de alta calidad para cachorros contienen gran cantidad de proteínas fáciles de digerir para favorecer el desarrollo saludable de los tejidos y de los órganos, y mayores niveles de minerales esenciales como calcio, fósforo, magnesio,zinc y hierro, así como vitamina D para ayudar a que sus huesos y sus dientes crezcan fuertes. Por eso, a menos que tu veterinario te recomiende lo contrario, no es necesario que des a tu perrito ningún suplemento si le estás alimentando con una comida para cachorros completa.

Cachorro comiendo de bol rojo

Además, los cachorros tienen la boca más pequeña que los perros adultos, por lo que el menor tamaño que suelen presentar las croquetas de los alimentos para cachorros les facilita la masticación y la liberación de todos los nutrientes esenciales. A los cachorros les encanta el crujido de estas croquetas, que les ayudan a mantener sus dientes fuertes, limpios y sanos.

Cuando hayas encontrado una comida para cachorros con la que estéis satisfechos tanto tu perro como tú, no es buena idea cambiarla. Los cachorros pueden sufrir molestias digestivas si se le modifica la dieta; por eso, a menos que exista algún problema con su dieta actual o que tu veterinario te recomiende cambiarla, lo mejor es ser fiel a la misma marca de comida. Si tienes que cambiar la comida de tu cachorro, en nuestra sección "Cambio de alimentación" encontrarás información sobre cómo facilitar la transición.

Qué cantidad de comida debes dar a tu cachorro

Diagrama 2 verde

¡Con mucha frecuencia, los perritos pueden comer más con los ojos que con el estómago! Para mantener el equilibrio adecuado entre lo que necesita y la sobrealimentación, dale pequeñas cantidades de comida con frecuencia. Esto dependerá de su edad, tamaño y de las recomendaciones de tu veterinario. Empieza con una cucharada de comida cinco veces al día mientras tu perrito todavía mama, y guíate por la siguiente pauta general:

  • Desde el inicio de la alimentación sólida hasta el destete (normalmente dos meses): 4-6 comidas al día.
  • De los dos a los tres meses: 4 comidas al día.
  • De los cuatro a los seis meses: 2-3 comidas al día.
  • Después de los seis meses: 2 comidas al día (dependiendo de la raza).

No atiborres a tu cachorro, ya que demasiada comida puede perjudicar su sistema digestivo o ejercer una presión innecesaria sobre su esqueleto si gana demasiado peso en un periodo corto de tiempo. Ninguna de estas dos cosas es buena para la salud de tu perrito, así que ten cuidado al planificar sus comidas.

Lee siempre atentamente las instrucciones de alimentación del envase de su comida, ya que constituyen un buen punto de partida. La cantidad exacta de comida para tu cachorro puede variar dependiendo de su edad, raza, estado de salud y grado de energía: ¡los cachorros más juguetones queman más energía, por lo que necesitan más combustible! Utiliza nuestra herramienta de acondicionamiento físico para medir a tu perrito y asegurarte de que está creciendo adecuadamente y que no tiene falta ni exceso de peso.

Pesar al cachorro periódicamente te permitirá estar seguro de que tiene el peso correcto para su edad, tamaño y raza. Puedes hacerlo en casa, pero si no estás seguro de cómo hacerlo, pide a tu veterinario que te enseñe o que lo haga por ti durante un chequeo.

Alimentación y ejercicio

Evita alimentar a tu perrito inmediatamente antes o después de hacer ejercicio: deja pasar una hora entre la comida y el ejercicio. Una buena idea sería acostumbrar al cachorro desde muy pronto a descansar un rato después de comer para evitar el riesgo de molestias digestivas o trastornos más graves, especialmente en razas grandes y gigantes, en las que su estómago puede darse la vuelta. Este fenómeno se conoce como "dilatación y torsión gástrica" y es una emergencia médica que requiere atención veterinaria urgente.

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cachorro comiendo en bol negro

Alimenta a tu perrito en un lugar tranquilo alejado del ajetreo doméstico, donde pueda comer tranquilamente sin ser interrumpido. Elige una superficie fácil de limpiar, como un suelo de plaqueta o una esterilla, y sirve siempre la comida del cachorro en un plato limpio.

Mantén a los niños alejados del cachorro mientras come para evitar que devore su comida o se vuelva protector con respecto a ella. Si tienes otros perros en casa, aliméntalos al mismo tiempo pero en otro lugar, para evitar luchas y robos de comida.


Tan importante como qué dar de comer a tu perro, es pensar cómo alimentarlo.

En el caso de la comida húmeda, lo mejor es servirla a temperatura ambiente, ya que huele mejor y es más fácil de digerir. Si guardas la comida en el frigorífico, recuerda sacarla una hora antes de servirla. Puedes templarla en el microondas durante unos segundos, pero asegúrate de no calentarla.

Mientras que los alimentos húmedos se estropean rápidamente una vez abierto el envase, la comida seca permanece en buenas condiciones durante todo el día y no se estropea. A la mayoría de los cachorros les gusta el crujido de su comida seca, pero si el tuyo la prefiere húmeda, o si existe alguna razón médica para evitar la comida dura, deja su comida en un bol con agua durante un máximo de 30 minutos antes de servirla. Como la textura de la comida seca también ayuda a eliminar la placa, posiblemente tengas que añadir una golosina dental habitual a la dieta de tu perro si éste prefiere la comida seca humedecida. Sólo has de recordar tener estas golosinas en cuenta al calcular su ingesta de calorías diaria.

Cachorro comiendo de bel rojo

Evolución del cachorro

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A medida que tu cachorro crezca, lo hará también su apetito. Para proporcionarle la energía adicional que necesita para crecer rápidamente y construir su masa muscular, tendrán que aumentar sus raciones.

Dependiendo de su raza, un cachorro de seis meses puede necesitar el doble de calorías diarias que un perro de dos años. Como norma general, empieza a aumentar el tamaño de la ración de los seis a los doce meses en perros pequeños, después de lo cual puedes pasar a la comida para adultos. En las razas de mayor tamaño, debes empezar a aumentar el tamaño de las raciones a los seis meses y, a continuación, reducirla de nuevo a los 12 meses (cuando finaliza su pico de crecimiento). Estas razas de mayor tamaño inician la alimentación para adultos más tarde, alrededor de los 18 a 24 meses.


cachorro relajado en el suelo

La expresión "poner ojos de cachorrillo" existe por una buena razón: ¡saben exactamente cómo conseguir lo que quieren, especialmente cuando se trata de pedir más comida! Si tu cachorro va a mantener una dieta saludable y equilibrada, haz todo lo posible por ignorar sus peticiones de sobras de comida y de golosinas.

Si alguna vez cedes a la tentación, las golosinas nunca deben suponer más de un 10% de la dieta total del perro, ya que de lo contrario corres el riesgo de alterar el valor de su alimentación equilibrada para mascotas. Además, ten en cuenta que hay algunos alimentos de los que tiene que mantenerse alejado:

  • Nunca alimentes a tu perrito con carne cruda. Para reducir el riesgo de intoxicación alimentaria, elimina las bacterias cocinando bien la carne fresca. Antes de servirla, asegúrate que no queden restos de huesos, sobre todo huesecillos de pollo o espinas de pescado, ya que pueden dañar sus dientes y provocar obstrucciones intestinales.
  • Nunca des chocolate a tu perro, ya que es tóxico para él.
  • Las cebollas o las uvas/pasas también pueden ser muy tóxicas para los perros.

Aquí encontrarás una lista de sustancias perjudiciales para tu cachorro: Alimentos y sustancias nocivas


Cambiar a la alimentación para adultos

Aunque tu perro pueda parecer totalmente adulto (entre los seis y ocho meses en caso de razas pequeñas y alrededor de los 24 meses en razas gigantes de perros), todavía siguen siendo cachorros por dentro, por lo que no debes intentar introducir la alimentación para adultos demasiado pronto.

La mayoría de los perros aún necesitarán las calorías y nutrientes adicionales que les proporciona la comida para cachorros hasta los 12-24 meses de edad (o incluso más en el caso de perros grandes o gigantes). Sólo entonces estarán preparados para pasar a la fórmula para adultos. Si no estás seguro de a qué edad cambiar la dieta de tu cachorro, consulta al veterinario o infórmate aquí sobre ¿Tiene tu perro una edad avanzada?

Cambiar el tipo de alimentación

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El estómago de tu perrito es muy sensible, y puede alterarse fácilmente si cambias su comida de cachorro repentinamente, tanto si el cambio es de comida húmeda a comida seca, como si se trata de un cambio de marca, o de una fórmula para cachorros a otra para adultos.

Si acabas de traerlo a casa por primera vez, sería buena idea mantener al principio la alimentación recomendada por el criador o el centro de acogida, a menos que exista una razón para no hacerlo.

Si es necesario modificar su alimentación, hay que dar un plazo de adaptación a su sistema digestivo. Mezcla un poco de su nueva comida con la antigua, añadiendo gradualmente un poco más durante un plazo de 7 a 10 días, hasta que el cachorro se alimente únicamente con la nueva comida.

Si cambias de una comida húmeda a una alimentación seca, a tu perrito puede llevarle algún tiempo acostumbrarse. Tendrá que masticar más, le llevará más tiempo comer y necesitará más agua. Si vas a cambiar de comida seca a comida húmeda, no te sorprendas si bebe un poco menos. Además, la textura puede parecerle extraña si está acostumbrado al crujido de la comida seca, por lo que es posible que tengas que mezclarle algunas galletas.

Recuerda que una porción de comida seca parece más pequeña que una porción de comida húmeda y, como la alimentación seca suele tener mayor densidad energética que los alimentos húmedos, tu perrito necesitará comer proporcionalmente más comida húmeda para ingerir las mismas calorías.

Si sigues nuestras recomendaciones sobre cómo alimentar a tu cachorro tendrás un perrito sano y feliz con un montón de energía para jugar.

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