Problemas neurológicos en perros mayores

Los problemas neurológicos en perros viejos son la disfunción cognitiva, el síndrome vestibular, los ‘pinzamientos’ vertebrales, y los tumores.  

Disfunción cognitiva o demencia

El síndrome de disfunción cognitiva canina es el nombre que se le da a los problemas de demencia senil en perros. El proceso de desgaste del sistema nervioso central en perros de edad avanzada causa signos clínicos parecidos a los de la demencia senil o enfermedad de Alzheimer en personas. Éstos son:  

  1. Confusión y desorientación: el perro está en una habitación de la casa y parece no saber cómo salir de ella, o se queda encallado en una esquina, o detrás de una puerta.
  2. Deambulación y vigilia durante la noche: el perro se pasa toda la noche caminando por la casa, y durante el día sólo duerme.
  3. Pérdida de los hábitos higiénicos: el perro empieza a orinar o defecar en lugares inusuales, y nunca antes lo había hecho.
  4. Disminución del nivel de actividad: el perro no presta atención a nada de lo que ocurre a su alrededor.
  5. Pérdida de reconocimiento: el perro deja de identificar a otros animales o personas.

Como es de suponer, todos estos signos suponen un impacto negativo que interfiere en el comportamiento del perro, y en su relación con los propietarios.  

Al igual que ocurre en las personas, cuando el problema se diagnostica de forma precoz, pueden empezar a establecerse medidas para frenar su evolución. El uso de juegos sencillos, el ejercicio regular, actividades de estimulación mental y, en ocasiones la medicación, pueden ayudar a frenar la progresión de la demencia.  

La alimentación tiene un papel importante en la prevención de este deterioro. Los alimentos específicos para perros sénior incluyen niveles elevados de antioxidantes, como las vitaminas E y C, que ayudan a combatir los cambios que se producen en su sistema nervioso central, así como ácidos grasos de cadena media, que son una muy buena fuente de energía para su cerebro, sobre todo, cuando empiezan a perder su capacidad para utilizar la glucosa como combustible principal.

La gama de alimentación seca PRO PLAN®  con Optiage®, gracias a su combinación de nutrientes clave que favorece unas articulaciones saludables, y ayuda a mejorar la función cerebral para el estilo de vida activo de tu perro sénior.

Perro mirando con la cabeza ladeada

Síndrome vestibular idiopático

El sistema vestibular se encuentra en el oído interno, y es el encargado de proporcionar información al cerebro sobre la posición, y movimientos de la cabeza. De esta manera, facilita la coordinación de los músculos para mantener el equilibrio, el movimiento de los ojos, y la posición de la cabeza. El sistema vestibular puede verse afectado en caso de otitis graves y/o internas, o si existe alteración de los nervios que recogen y tramitan toda la información creada en él.  

Sin embargo, en perros mayores puede aparecer de forma súbita un síndrome de causa desconocida que se manifiesta mediante el ladeo de la cabeza, la pérdida de equilibrio, y un movimiento anormal de los ojos, que no va asociado a otros signos típicos del síndrome vestibular de origen neurológico o por otitis. Aparece de forma súbita y gradual, y la mayoría de los perros se recuperan con normalidad en un plazo de 3 a 6 días, aunque en algún caso, puede persistir cierto ladeo de la cabeza.  

El veterinario explorará a tu perro y le hará las pruebas oportunas para determinar que se trata del síndrome vestibular idiopático. En ocasiones, si hay otros signos de sospecha es posible que le realice un análisis de sangre, para descartar algún problema relacionado con la hormona tiroides.

El tratamiento consiste únicamente en que tu perro haga reposo, y tenga fácil acceso a su agua y alimento.  

Pinzamientos vertebrales y temblores

Los problemas de los nervios que se originan en la médula espinal, y proporcionan sensibilidad y control de los músculos de las extremidades, son más frecuentes en perros viejos debido al desgaste de las articulaciones entre vértebras. Los nervios de las extremidades salen del canal vertebral por unos orificios que quedan entre cada una de las vértebras, y la artrosis y otros problemas relacionados con la edad, pueden hacer que estos orificios se alteren y compriman a los nervios. Muchas veces podemos pensar que los problemas de movimiento de nuestra mascota sénior son normales para un animal de su edad, pero la presencia de un problema en las raíces nerviosas puede agravar las consecuencias de la artrosis propia de la edad avanzada.

Algunas razas están más predispuestas a sufrir problemas en los nervios de las extremidades posteriores. En ocasiones, los primeros síntomas se asocian a temblores en las extremidades cuando el perro está de pie. La exploración meticulosa del animal, y la realización de pruebas y comprobación de los reflejos espinales, pueden facilitar el diagnóstico y localizar el punto en el que se originan. A veces, deberá someterse al animal a técnicas de diagnóstico con imágenes como radiografías simples, o incluso a una resonancia magnética o TAC para localizar el origen de la lesión y su gravedad. También puede ocurrir que el problema no se deba a un desgaste de las estructuras óseas, sino a la presencia de otras enfermedades.

Varias patologías del metabolismo, como la diabetes o el hipotiroidismo, pueden afectar a los nervios periféricos. En este supuesto, el veterinario deberá realizar análisis de sangre a tu perro para determinar si los cambios observados son consecuencia de alguna otra enfermedad que haya pasado desapercibida.

Tumores y crisis epilépticas

La presencia de tumores en el sistema nervioso central también puede causar signos parecidos a los del síndrome vestibular, o al ‘pinzamiento’ de los nervios. En ocasiones, la gravedad de los signos clínicos o la presencia de alteraciones del nivel de conciencia o del movimiento del animal harán sospechar de ellos, pero en otros casos será necesario descartarlos. Así, por ejemplo, no es habitual que un perro tenga su primera crisis epiléptica después de haber cumplido 7 años. Lo habitual es que ya haya sufrido crisis a edades más tempranas.

En este caso, tu veterinario te recomendará para los ataques epilépticos en perros mayores la realización de pruebas de diagnóstico por imagen, para descartar la presencia de tumores en el sistema nervioso central, que son más frecuentes a partir de los 7 años de edad, bien porque se han generado allí en primera instancia, o como consecuencia de metástasis de tumores originados en otros lugares.  

Otros problemas neurológicos en perros mayores

Existen otros muchos problemas neurológicos en perros viejos que pueden aparecer, pero son mucho menos frecuentes. La encefalitis del perro viejo, puede ser consecuencia de una infección por el virus del moquillo a edades tempranas, aunque hay muchas otras causas de encefalitis que pueden aparecer a cualquier edad, como las secundarias a otras infecciones, o debido a una reacción adversa a una vacuna. Es cierto que son muy poco frecuentes, pero siempre requieren de un tratamiento de urgencia.

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