Pestaña abrir nuestros pequeños héroes

Utilizamos cookies de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información en nuestra

Gran azul de Gascuña

  • TamañoGrande
  • PeloCorto / suave
  • MudaPequeño
  • AseoUna vez a la semana
  • Adecuado para estar soloMás de 3 horas
  • Otras MascotasMedio
  • RuidosoComunicativo
  • AlergiasNo
  • GuardiánMedio
  • GrupoDe caza

Descripción

El gran azul es un sabueso grande e imponente con una cabeza noble, alargada y de orejas pendulares; posee un manto "azul" característico, surgido de un moteado negro sobre fondo blanco. Los machos adultos miden 64 - 70 cm y las hembras, 60. El gran azul suele pesar entre 32 y 35 kg.

Origen

Descendiente del sabueso de San Humberto, un tipo de sabueso ya extinguido, el gran azul de Gascuña se remonta a la época medieval, en la que cazaba jabalíes, lobos y osos en su Francia natal. En la actualidad todavía se usa para la caza mayor (ciervos y jabalíes) y es más un perro de caza para especialistas que un perro de compañía.

Personalidad

Esta raza es conocida por su "profundo aullido", una de las razones por las que es un perro para especialistas y no un animal de compañía (los vecinos no aprecian sus dotes vocales). Es una especie de gigante bonachón con el temperamento amable típico de los sabuesos y mentalidad de jauría.

Salud

El gran azul de Gascuña suele ser una raza sana y robusta sin problemas de salud específicos de la raza conocidos.

Ejercicio

El gran azul necesita, como mínimo, dos horas de ejercicio al día. Este perro se crió para la caza y no es feliz si no puede seguir un rastro durante muchos kilómetros y varias horas.

Nutrición

Los perros de razas grandes, además de tener un gran apetito, requieren un equilibrio de nutrientes diferente, incluyendo los minerales y las vitaminas, al de los perros de menor tamaño.

Aseo

El gran azul tiene un pelaje corto poco relevante que necesita muy poca atención: basta con un cepillado una vez a la semana. Lo que sí es necesario revisar con frecuencia son sus orejas, largas y pendulares, para comprobar que estén limpias y sanas.