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Munsterlander (Grande)

  • TamañoGrande
  • PeloMedio / Largo
  • MudaPequeño
  • AseoUna vez a la semana
  • Adecuado para estar soloDe 1 a 3 horas
  • Otras MascotasAlto
  • RuidosoComunicativo
  • AlergiasNo
  • GuardiánMedio
  • GrupoDe caza

Descripción

El Gran Munsterlander es un perro bien proporcionado que se mueve con orgullo. Su pelaje suelto y tupido presenta flecos o zonas de pelo más largo en las piernas y la cola Sus parientes más pequeños son más bien de tipo Setter aunque, en el resto de aspectos, al margen del color, son muy similares en apariencia. El Gran Munsterlander puede ser negro o azul oscuro con pintas blancas, mientras que su versión más pequeña es de color marrón (hígado) y blanco o pardo ruano. Un Gran Munsterlander adulto presenta una altura de 60-65 cm y pesa entre 25-29 kg. Las hembras suelen medir unos 58-63 cm y pesar unos 25 kg. El Pequeño Munsterlander adulto mide 54 cm en el caso de los machos y 52 cm en el caso de las hembras, con un peso que ronda los 15-17 kilos.

Origen

Los perros de aves se hicieron muy populares en la Alemania del siglo XIX, presentándose en muy diversas formas, colores y tamaños. En el último periodo de dicho siglo, gracias al creciente interés por las razas individuales, se fueron diferenciando los diversos tipos. Cuando el German Long-Haired Pointer Club (o Club del Perro de Muestra Alemán de Pelo Largo) elaboró sus estándares, el único color permitido, por algún motivo desconocido, fue el color hígado y blanco. Los cachorros blancos y negros, muchos de ellos procedentes de excelentes linajes, fueron entregados a granjeros y cazadores de la zona de Münster (Alemania). A ellos el color no les importaba, por lo que estos cachorros se reprodujeron, participando muy posiblemente en la creación otras razas, como los de tipo Spaniel o los Setter, hasta que en el año 1919 se reconoció al Gran Munsterlander el derecho a diferenciarse de su versión más pequeña.

Personalidad

Estos perros tan adorables y cariñosos hacen buenas migas con la familia, pero también con otros perros y mascotas. La mayoría de ellos tienen una enorme paciencia con los niños. Los Munsterlander podrán, sin embargo, actuar como perros guardianes y pueden ser bastante ladradores. Son valientes, trabajadores y de naturaleza muy dócil, siempre están deseando complacer a sus dueños. Necesitan unos dueños que les dediquen mucho tiempo y que les den mucho cariño. Dan la impresión de disfrutar a tope de la vida, y quieren que sus compañeros también la disfruten de ese modo.

Salud

Como ocurre con muchas otras razas, el Gran Munsterlander puede sufrir ocasionalmente de trastornos oculares hereditarios y de displasias de cadera (una afección que puede provocar problemas de movilidad), si bien dichos problemas no son muy comunes. Recomendamos que le realice unas pruebas oftalmológicas y de evaluación de la cadera antes de su cría. El Pequeño Munsterlander no tiene problemas de salud específicos de su raza.

Ejercicio

Los Munsterlanders son perros de caza y pesca, aunque se sueñen adaptar con bastante facilidad a la vida familiar, siempre y cuando hagan suficiente ejercicio. Les encanta el agua, por lo que debemos tener la precaución de garantizar su seguridad cuando anden sueltos. Son los compañeros perfectos para personas activas, ya que les encanta trabajar y jugar.

Nutrición

La dieta de los Pequeños Munsterlander deberá basarse en un equilibrio adecuado de los principales grupos de nutrientes, incluyendo un suministro constante de agua fresca. Es importante realizar comprobaciones regulares con la herramienta 'estado físico' para asegurarse de que mantiene a su perro en perfecta forma y recordar que debe darle de comer dos veces al día siguiendo las pautas de alimentación de su alimento específico. Al tratarse de una raza canina de gran tamaño, el Gran Munsterlander, además de hacer gala de un enorme apetito, se beneficia de un equilibrio de nutrientes distinto, incluyendo minerales y vitaminas, en comparación con los perros de razas más pequeñas. Esta raza puede ser propensa a hincharse y a padecer problemas estomacales. Una manera de minimizar este riesgo sería ofrecerles comidas menos abundantes pero también más frecuentes.

Aseo

Los Munsterlanders son muy poco exigentes en cuanto a su aseo: basta con cepillarlos una vez a la semana con peine y cepillo. Los flecos de sus orejas, patas traseras y delanteras y de la cola necesitarán un acicalado ocasional. Cuando sea necesario, deberá recortarse el exceso de pelo entre las almohadillas de los pies. Estos perros no se dejan amedrantar por el clima, por lo que... ¡tenga cuidado, el polvo y la suciedad pueden ser un problema!