Pestaña abrir nuestros pequeños héroes

Utilizamos cookies de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información en nuestra

Setter escocés

  • TamañoGrande
  • PeloMedio / Largo
  • MudaPequeño
  • AseoMás de una vez a la semana
  • Adecuado para estar soloDe 1 a 3 horas
  • Otras MascotasMedio
  • RuidosoNo demasiado ruidoso
  • AlergiasNo
  • GuardiánBajo
  • GrupoDe caza

Descripción

El setter escocés, un perro grande de pecho profundo y patas musculosas, tiene un aspecto general de elegancia y dignidad, características que se complementan con la resistencia y la capacidad de cazar durante muchas horas. Su pelaje es sedoso y liso, de color negro y fuego con grandes flecos en las patas, el pecho, el estómago, las orejas y la cola. Los machos adultos alcanzan los 66 cm de altura y pesan unos 29,5 kg; las hembras adultas miden 62 cm y pesan 25,5 kg.

Origen

Los orígenes del setter escocés pueden rastrearse hasta 1620, en que ya se conocía un "perro de muestra negro y leonado". Debe sus orígenes al perdiguero de Burgos y a varias razas antiguas de spaniel. La raza debe su nombre en inglés, gordon setter, al cuarto Duque de Gordon, que decidió establecer la raza oficialmente en su castillo de Banffshire (Escocia) en 1827. El setter escocés es el único perro de caza nativo de Escocia y se desarrolló específicamente para la caza de aves, sobre todo urogallos. Más resistente que otras razas de caza, el setter escocés caza bien en los páramos y tiene fama de traer más aves que los demás perros de caza, aunque puede pasar más tiempo en el campo.

Personalidad

Se trata de un perro sensible y amable que constituye un excelente compañero si hace el ejercicio suficiente; si no, puede desarrollar bastante hiperactividad. Es sociable y amistoso, muy entregado a su dueño, pero puede tardar un rato en admitir a los extraños. Hay que tener en cuenta que el setter escocés tiene un carácter más fuerte que otros perros de caza, por lo que necesitará un adiestramiento coherente.

Salud

Como muchas otras razas, el setter escocés puede sufrir trastornos oculares hereditarios y displasia de cadera (un trastorno que puede provocar problemas de movilidad). Por tanto, es importante un examen de la cadera y de los ojos antes de dedicar al perro a la crianza.

Ejercicio

Este perro fue criado para tener fuerza y resistencia, y tiene fama de ser el perro de caza que trabaja más y durante más tiempo. Así pues, como perro de compañía necesita una gran cantidad de ejercicio para mantenerse sano y feliz (más de dos horas diarias para un perro adulto). Se recomienda que participe en actividades en las que tenga que utilizar su instinto de caza, como el entrenamiento para seguir un rastro o las pruebas de campo.

Nutrición

Los perros de razas grandes, además de tener un gran apetito, requieren un equilibrio de nutrientes diferente, incluyendo los minerales y las vitaminas, al de los perros de menor tamaño. El setter escocés puede ser propenso a los problemas de hinchazón y estomacales, cuyo riesgo se reducirá con comidas más pequeñas y frecuentes.

Aseo

Como perro de pelo semilargo, el setter escocés necesita ser peinado y cepillado con regularidad, al menos dos veces por semana. También hay que limpiarle las orejas regularmente ya que son largas y pendulares, susceptibles de desarrollar infecciones.