Pestaña abrir nuestros pequeños héroes

Utilizamos cookies de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información en nuestra

Vacaciones con tu perro: 5 consejos para pasar unos felices días

Se acercan las vacaciones y seguro que tienes muchísimas ganas de disfrutarlas con tu mascota. Para ello, debes tener muy en cuenta qué hacer para asegurar que tu mejor amigo se sienta bien durante la experiencia. Si quieres que vuestro viaje salga a la perfección, os damos 5 consejos infalibles.

1. Buscar un lugar en el que convivir con perro no suponga un problema

Actualmente, existen un montón de alojamientos “dogfriendly” en los que tu mascota se sentirá tan bien atendida como tú. Sólo has de contactar con ellos, explicar las características de tu perro y escuchar. Sin ninguna duda, una vez que les expliques las características y personalidad de tu mascota, te facilitarán buena información sobre lugares cercanos y actividades para que las disfrutéis juntos.

2. Mejor prevenir que curar

Asegúrate de que tu mascota tiene toda la documentación en regla y las vacunas al día. Si viajas a algún país extranjero, deberás informar de ello a tu veterinario para te explique si necesita alguna vacuna adicional.
Si tu perro es muy nervioso o no está acostumbrado a trayectos largos, es importante que contemples la opción de facilitarle algún fármaco que lo tranquilice. Si lo consideras, visita al veterinario para que pueda ofrecerte la mejor solución.

3. Antes y durante el trayecto

El medio de transporte que escojas va a condicionar mucho las necesidades de tu mascota. Si vas a viajar en coche, lo más recomendable es utilizar un transportin o jaula. Deberás colocarlo en el suelo, detrás de los asientos delanteros o bien en el asiento correctamente sujeto. Es importante que realices una parada cada 2 ó 3 horas, para que el perro beba agua, pasee y gaste un poco de energía. Bajo ningún concepto, lo dejes encerrado dentro del coche y menos en un lugar en el que haga mucho calor. Ah! Dejar que asome la cabeza por la ventanilla, tampoco es una buena idea. Su nariz y sus ojos pueden sufrir consecuencias.

Si has escogido el avión, contacta con tu compañía aérea para que te informe sobre la documentación necesaria y las características del viaje. En la mayoría de ocasiones, los perros viajan en la bodega, que es el lugar destinado a los animales. Sabemos que esta separación inquieta mucho a los dueños, pero debes mantenerte tranquilo para evitar que tu perro perciba dicha inquietud. Si la elección es viajar en tren, consulta la normativa ferroviaria. Es cierto que los perros de asistencia, como apoyo fundamental de las personas discapacitadas, disfrutan de ciertas ventajas, pero el resto de animales de compañía deben ir atados y están sujetos a determinadas medidas asociadas a su peso y raza.
Sea cual sea el medio de transporte, evita darle de comer antes del viaje. La mayoría de perros suele marearse durante el trayecto. Y sólo así, evitarás que vomiten.

Una vez lleguemos al sitio de vacaciones, es importante que tu perro se familiarice con el espacio. Déjalo que huela y explore la habitación y los alrededores. Busca un lugar para ubicar su cama, su comedero y bebedero, y dale alguno de sus juguetes para que se sienta como en casa.

4. Hemos llegado a nuestro destino

Una vez lleguemos al sitio de vacaciones, deberemos elegir una habitación (el baño puede ser una buena opción) y dejar allí los enseres de tu gato, así como el transportin (que le puede servir de refugio).

Durante el primer día, evitaremos alterarlo e intentaremos que esté tranquilo. Así podrá irse habituando poco a poco al nuevo espacio. En pocas horas, su curiosidad le llevará a salir y empezar a explorar el entorno.

5. Evita riesgos innecesarios

Aunque tomemos todas las precauciones del mundo, es indispensable tener a nuestro perro microchipado con los datos actualizados y la tarjeta que lo acredita. Si el perro se escapara del lugar de vacaciones, el chip podría hacer que quien lo encontrase te lo devolviera o al menos te identificase como propietario. También es fundamental colgarle en el collar una plaquita, que contenga tu número de teléfono. Esta solución tan simple, puede ahorrarte tiempo y disgustos. Y por último, si se da el caso de que tu mascota se encuentra dentro del segmento de razas “potencialmente peligrosas”, deberás llevar contigo la licencia correspondiente.