Cepillar

CÓMO CEPILLAR A UN GATO

Los cuidados que se aplican a las diferentes razas varían en función del tipo de pelaje que tengan. Al principio, el pelaje de un gatito es más suave, como pelusa y más corto que el de un gato adulto. Aunque al inicio de la vida del gatito el aseo no es imprescindible, es recomendable hacerlo para que se acostumbre a esta práctica. Si le enseñas a dejarse manipular e incluso a disfrutar de ese contacto, te será mucho más fácil asearlo posteriormente. Por lo general a los gatos les gusta que les cepillen. La mayoría de ellos se acercarán a ti en cuanto te vean con el cepillo o el peine en la mano ¡y se mostrarán complacidos de tener toda tu atención!

​PASOS PARA CEPILLAR A TU GATO


​Para un gato de pelo corto, se recomienda realizar un cepillado rápido una vez por semana utilizando un peine o un cepillo suave. Por el contrario, con un gato de pelo largo, como por ejemplo el de raza persa, se necesitan cuidados diarios y un equipo adecuado; pide consejo al criador o peluquero de gatos.

- Cuando tengas a tu gatito sobre tus rodillas, empieza a cepillarlo delicadamente.

- Felicítalo por su buen comportamiento con voz tranquila y agradable.

- A los dos minutos para de cepillarlo y acarícialo de nuevo. Ofrécele una golosina como recompensa.

- Repite esta secuencia varias veces al día, alargando progresivamente la duración del cepillado.

- Si tu gatito intenta morder o coger el cepillo, gírate de espaldas sin dejarlo estar. Los gatos detestan que se les ignore y aprenden rápidamente que atacando al cepillo, pierden tu atención.

- Una vez que tu gato se ha acostumbrado al aseo (lo que ocurrirá al cabo de unos cinco días) empieza a cepillarle el vientre, la cola, las orejas y otras partes más sensibles. Debes ser muy delicado y tratar que los primeros aseos sean breves. Si detectas en tu gato signos de enfado o de agitación, vuelve a cepillarle nuevamente el dorso.

- Mientras el gato está tranquilo, aprovecha para tocarle las patas y examinarle las uñas y dedos. Empieza por una uña, después le felicitas y recompensas. En la siguiente sesión intenta tocarle ya dos dedos y así vas aumentando progresivamente el tiempo en que le manipulas las patas.

- Mira el interior de sus orejas y ábrele delicadamente la boca para ver los dientes y las encías.

Para las razas de pelo largo que necesitan cepillados intensos, es conveniente acostumbrar al gato a realizar el aseo encima de una mesa que tenga la superficie no resbaladiza. Cuando los gatitos se hayan acostumbrado a la rutina del aseo, debemos ponerles sobre la misma mesa que utilizaremos cuando sean adultos, de esta manera asociarán rápidamente este lugar con el aseo.

CÓMO CEPILLAR A TU GATO

- Acarícialo primero antes de comenzar a cepillarlo.
- Transmítele tranquilidad mientras lo cepillas.
- Tras dos minutos deja de cepillarlo y acarícialo de nuevo.