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La gripe felina: herpesvirus, calcivirus y otros virus, bacterias e infecciones

La gripe felina: herpesvirus, calcivirus y otros virus, bacterias e infecciones

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¿Los gatos sufren resfriados? Esta es una de las preguntas que recibimos con mayor frecuencia en PURINA, pero la respuesta no es tan simple como podría parecer… Lee este artículo para descubrir las características principales de la gripe felina y qué puedes hacer para evitar que tu gato la contraiga.

¿QUÉ ES LA GRIPE FELINA?

Los gatos, como los humanos, son propensos a las infecciones en el tracto respiratorio superior y "gripe felina" es el nombre genérico que recibe esta enfermedad en el mundo de los felinos. Es importante saber que no se trata de una enfermedad zoonótica, es decir, no se contagia a los seres humanos.

Entre los gatos, la principal causa es un virus, y los dos virus más comunes responsables de casi el 90 % de todas las infecciones son: el calicivirus felino (FCV) y el herpesvirus felino (FHV). Con menor frecuencia, las bacterias también pueden estar detrás de una infección general y las dos cepas bacterianas más comunes son: Bordetella bronchiseptica y Chlamydophila felis. En la mayoría de países, el protocolo de vacunación estándar proporciona inmunidad contra estas dos causas virales comunes.

¿CÓMO SE PRODUCE LA INFECCIÓN EN GATOS?

Los gatos se infectan mediante el contacto con otros gatos que están infectados de forma activa y propagan la enfermedad o con gatos que son "portadores" invisibles del virus. Desafortunadamente, debido a la naturaleza de la enfermedad, una vez que el gato esté infectado, se convierte en "portador". Esto significa que puede diseminar partículas víricas (o con menor frecuencia bacterianas) y contagiar la enfermedad, aunque no haya mostrado ningún síntoma clínico. Todavía se desconoce el periodo exacto durante el cual puede albergar este estado de "portador", pero puede durar entre semanas y años.

La infección también puede tener lugar mediante el contacto con objetos que han estado expuestos a la infección, p. ej. manos que no se han lavado debidamente o zapatos que no se han limpiado. Por lo tanto, la higiene es vital para prevenir el contagio de la enfermedad.

SÍNTOMAS DE LA GRIPE FELINA

Los síntomas clínicos de una gripe felina pueden aparecer de repente o persistir durante un largo periodo de tiempo. Asimismo, pueden experimentar altibajos en función del estado de inmunidad del gato, el nivel de estrés que tenga y el grado de contacto con otros gatos.

Los síntomas clásicos de esta enfermedad incluyen fiebre, estornudos, secreción nasal, conjuntivitis, pérdida de apetito y, ocasionalmente, úlceras en la boca o tos en función de la causa. Si detectas uno de estos síntomas en tu gato, es muy importante que lo aísles de los otros gatos y que pidas una cita con tu veterinario cuanto antes.

DIAGNÓSTICO DE LA GRIPE FELINA

Por lo general el veterinario le diagnosticará gripe felina basándose en un examen físico completo, el historial de vacunación del gato, los acontecimientos estresantes recientes y cualquier contacto con otros gatos. Se pueden llevar a cabo pruebas específicas para identificar la causa concreta, pero normalmente están reservadas para casos críticos o de larga duración o brotes, por ejemplo, de residencias para gatos.

TRATAMIENTO DE LA GRIPE EN GATOS

Aunque los síntomas clínicos suelen desaparecer por sí solos, de la misma forma que con los resfriados o gripes de los humanos, el veterinario le recetará el tratamiento adecuado. Los antibióticos suelen administrarse para prevenir infecciones secundarias, y también puede que el veterinario le indique la mejor forma de tratar al gato en estas condiciones a corto y largo plazo. Esto incluirá medidas higiénicas pertinentes, como la limpieza y desinfección exhaustiva de su hogar.

PREVENCIÓN DE LA GRIPE DE GATOS

La vacunación y una higiene adecuada son las mejoras formas de prevención. La vacunación sistemática durante la infancia del gato ayuda a fortalecer la inmunidad del animal frente a infecciones. No obstante, si el gato ya es portador de una de las cepas del virus o tiene una infección activa, la vacunación no será tan eficaz. Controlar el estrés, mantener la salud de tu gato y proporcionarle una dieta completa y equilibrada son otras medidas de prevención clave para fortalecer el sistema inmune del gato y reducir los riesgos de enfermedad.