Caspa en Gatos Causas y Trucos para Tratarla
Parece que los gatos son uno de los animales con más resiliencia, suben sin miedo a árboles y siempre caen sobre sus patas, así que ¡no es extraño que tengan siete vidas!
Sin embargo, como ocurre con todos los seres vivos, pueden sufrir varios problemas, y uno de ellos es la caspa, esos pequeños copos blancos que se desprenden de la piel seca. Aunque la caspa es realmente poco estética, puede causar un malestar real a tu amigo felino, sobre todo si no se trata durante un largo periodo.
Por suerte, es fácil ver la caspa bien pronto, y con el tratamiento correcto puede eliminarse más rápido de lo que piensas. Para asegurarte que estás preparado, comprueba algunas de las posibles causas y síntomas de la caspa en gatos, además de algunos consejos para librarte de estos molestos copos blancos.
¿Qué causa la caspa en gatos?
La caspa suele ser consecuencia de que las glándulas sebáceas de tu mascota producen demasiado o demasiado poco aceite, causando un desequilibrio en la piel. Aunque no deja de ser un problema que tiene tratamiento, es importante intentar saber por qué tu gato tiene este problema. No obstante, detrás de este problema puede haber diversas causas, incluyendo enfermedades parasitarias e infecciosas.
Una dieta poco saludable
Un alimento de buena calidad es de vital importancia para una vida saludable y feliz, mientras que una dieta desequilibrada, pobre en ácidos grasos, puede desencadenar la aparición de caspa en los gatos. Comprueba que la comida de tu gato es de buena calidad y contiene ácidos grasos omega, tales como los que se encuentran en el aceite de pescado o la linaza, que pueden ayudar a mejorar los problemas cutáneos de los gatos tales como una piel seca.
Poco o demasiado acicalamiento
Se puede decir sin temor a equivocarse que los gatos son unos animales muy limpios puesto que suelen ser unos acicaladores meticulosos. Este es el motivo por el que no necesitan bañarse como los perros. El cepillado también puede afectar a la piel de tu gato si se realiza demasiado a menudo, por lo que tiene sentido ser consciente de no cepillarlos demasiado. También ha de prestarse atención a si tu gato se ha vuelto más lento en sus hábitos de acicalamiento últimamente o, si por contra, ha comenzado a acicalarse en exceso. Y es así porque ambos comportamientos pueden indicar que algo puede ir mal a nivel médico o del comportamiento y que merece la pena consultarlo con tu veterinario.
Poca humedad
Si vives en un entorno seco y tu gato no recibe una hidratación suficiente, tu gato podría tener caspa por ello. Del mismo modo, vivir en un espacio demasiado caluroso, durante los meses de invierno, por ejemplo, podría contribuir a tener una piel más seca que puede dar lugar al problema de la caspa.
Infecciones bacterianas y fúngicas, y parásitos
El culpable de la caspa en los gatos también podría ser algo más grave, como una infección o incluso parásitos.
No importa qué pienses que puede causar la caspa en tu gato. Tu primera meta debería ser siempre contactar con tu veterinario para descartar, o tratar, cualquier causa clínica.
¿Qué diferencia hay entre la caspa y las descamaciones en gatos?
Aunque ambas palabras puedan parecer similares, en realidad son dos cosas distintas. Mientras que la caspa es un problema cutáneo en gatos, la presencia de descamaciones es algo completamente natural y está causada por el proceso de la caída de las células muertas de la piel. Además, las descamaciones suelen ser microscópicas, por lo que puede que incluso ni las hayas visto sobre el pelo de tu gato.
Descamaciones frente a Pelo: Conocer la fuente de tus reacciones alérgicas
Si alguna vez te has encontrado estornudando cerca de gatos, puede que le hayas echado la culpa a su pelo. En realidad, el pelo del gato no es un alérgeno en sí mismo, aunque puede llevarlos adheridos. El principal desencadenante de la reacción alérgica es una proteína llamada Fel d 1, no el pelo en sí. Esta proteína se produce principalmente en las glándulas salivales y sebáceas (de la piel) del gato. Cuando los gatos se acicalan, transfieren Fel d 1 de su saliva sobre su pelo y la piel. Cuando el pelo y la piel caen de forma natural, partículas microscópicas que transportan esta proteína, lo que solemos conocer como descamaciones, son transportadas por el aire y pueden desencadenar respuestas alérgicas en individuos sensibles.
En cuanto a las descamaciones, son algo normal en los gatos, son sencillamente una parte natural de la renovación de la piel. Incluso si tu gato parece perfectamente limpio, las descamaciones pueden perdurar sobre superficies y en el aire, causando reacciones alérgicas en individuos sensibles. Los síntomas pueden ir desde estornudos y picor en los ojos hasta un malestar respiratorio más grave.
Puede que también te preguntes: ¿puede hacerte enfermar la saliva del gato? Si eres alérgico a las proteínas de la saliva de los gatos, efectivamente el contacto con su saliva puede desencadenar los síntomas alérgicos.
Merece la pena señalar que no todas las reacciones alérgicas están causadas por alérgenos que hay sobre el pelo o las descamaciones de los gatos. Algunas personas pueden ser alérgicas al polvo del arenero, que puede ser transportado por el aire cuando limpiamos el arenero o cuando los gatos cavan en la arena. En estos casos, escoger un sustrato con poca generación de polvo o hipoalergénico puede ayudar a reducir los síntomas.
¿Cuáles son los síntomas más habituales de caspa en los gatos?
La caspa a menudo va acompañada de síntomas adicionales tales como pérdida de pelo, picor o enrojecimiento de la piel. Si notas que tu gato se acicala más de lo habitual, podría estar indicando un problema más importante que debería ser evaluado más de cerca. En general, si tu gato parece no estar bien y ya no es aquella mascota contenta y juguetona, lo mejor sería contactar con tu veterinario para pedir una revisión y un tratamiento apropiado para su caspa.
¿Qué es un buen tratamiento para la caspa felina?
Una dieta equilibrada y rica en ácidos grasos omega 3 debería ayudar a devolver la normalidad en la piel de tu gato. Si la caspa sigue sin desaparecer, piensa en darle un alimento húmedo si tu gato no bebe suficiente agua por sí mismo, para favorecer la hidratación. Otra solución podría ser conseguir un humidificador que asegure un grado suficiente de humedad del aire para que su piel se mantenga hidratada de forma apropiada.
Vigila también con el aseo excesivo. Un aseo de tu gato cada seis semanas debería ser suficiente a no ser que no se esté acicalando él mismo. En cambio, si sospechas que se trata de un problema de acicalamiento insuficiente, cepilla a tu gato unas cuantas veces a la semana. Ayudarás a estimular la piel para que produzca más aceites y a eliminar las células muertas de la piel y el exceso de pelo.