Su Bienestar, Nuestra Pasión.
Pro Plan logo
ENSEÑAR AL CACHORRO A HACER SUS NECESIDADES

Enseñar al cachorro a hacer sus necesidades

2 min de lectura
Pro Plan logo
Patrocinado por Pro Plan

Enseñar a tu cachorro a hacer sus necesidades implica altas dosis de observación, constancia y mucha paciencia.

Si tu cachorro aún no puede salir a la calle debido a que le falta alguna de las vacunas necesarias para que pueda hacerlo, te recomendamos que sigas los siguientes consejos de cómo educar a un cachorro para que haga sus necesidades:

  1. Es muy importante que puedas detectar los momentos en los que tu cachorro tiene ganas de hacer sus necesidades. Habitualmente, esto ocurre al despertarse por las mañanas, después de comer o beber, y tras haber jugado.Su instinto natural lo lleva a querer hacer sus necesidades lejos del lugar donde come o duerme.
  2. En los momentos mencionados, o cuando observes que tu cachorro olisquea el suelo y se mueve en círculo, colócalo sobre un periódico o alfombrilla especial para perros en el lugar dónde quieras que orine o defeque. Indícale lo que quieres que haga mediante una palabra fácil del tipo “pis”. Ten paciencia y espera. Una vez haya hecho sus necesidades, prémialo con su snack favorito y elógialo. Es muy importante no cogerlo de forma brusca ni llevarlo corriendo y gritando al lugar adecuado, y usar siempre un tono de voz suave y amable.
  1. Repite la misma rutina durante unos 15 días, que es el tiempo estimado para que un cachorro aprenda esta tarea, aunque debes tener en cuenta que el control sobre sus necesidades no es total hasta los 3 o 4 meses de edad.
  1. Cuando hayas conseguido que tu cachorro haga casi la totalidad de sus necesidades fuera de casa, retira el periódico o alfombrilla.

Para asegurarte de que tu cachorro va a hacer siempre sus necesidades fuera de casa, no te olvides de mantener su rutina de paseos, coincidiendo con los momentos que ya has identificado. Deja que tu cachorro se tome su tiempo para orinar y defecar. Recoge los excrementos con una bolsa y prémialo, o acarícialo después de haber realizado ambas tareas. Es conveniente que no regreses a casa justo después de que tu cachorro haya hecho sus necesidades. Paséalo unos minutos más y déjalo que siga interactuando con su entorno.

Pese a lo que puedas haber oído, es muy importante que nunca riñas a tu cachorro si en alguna ocasión hace sus necesidades en casa mientras tú no estás. Castigarlo golpeándolo con un periódico o restregando su hocico sobre las heces u orín, sólo conseguirá traumatizar al cachorro y fomentar su miedo.