Viajar con gato en autobús

Si viajar con perro en autobús interurbano o de línea, debido a la normativa vigente establecida por las compañías, ya conlleva de por sí cierta incomodidad para un perro durante el viaje, desplazarse con un gato en bus suele ser aún menos recomendable.
Viajar con gato en autobús
Viajar con gato en autobús
Viajar con gato en autobús

Como bien sabemos, los gatos son animales asustadizos, que se estresan fácilmente con el movimiento y los cambios de ubicación, y viajar con ellos en cualquier medio de trasporte es una experiencia poco gratificante. Si a ello le sumamos que “viajar en autobús interurbano o de línea” implica que estén separados de sus propietarios durante todo el trayecto en un hábitat desconocido (bodega), la cosa se complica aún más.

Por eso, ante la necesidad de que debas viajar con gato en un autobús interurbano o de línea para alcanzar vuestro destino, lo primero que te recomendamos es que realices una visita a tu veterinario para que pueda suministrarte feromonas sintéticas, o bien recetarle un sedante ligero si lo considera. Las feromonas sintéticas son substancias que generan olores familiares a los gatos, proporcionándoles tranquilidad cuando interactúan con ellas.

 

Normativa para viajar en autobús con gatos

La normativa para viajar en autobús interurbano con mascotas es muy precisa, y no establece diferencias entre el hecho de viajar con un perro o un gato. A continuación, enumeramos los aspectos básicos de la normativa vigente, pero te recomendamos que contactes de antemano con la compañía de autobuses escogida para viajar, con el fin de que te confirme esta información y te la detalle:
 

    1. En general, sólo se permite que viaje un gato por autobús / desplazamiento, aunque alguna compañía no limita el número de mascotas (perros o gatos) por servicio. Simplemente, lo acota en función de lo lleno que vaya el servicio, y de la cantidad de equipaje que se acumule en la bodega.
     

    2. Su peso no puede exceder los 10 Kg, y no puede viajar en la cabina de pasajeros.
     

    3. Durante el trayecto irá ubicado en la bodega, normalmente junto a las maletas de los pasajeros, dentro de un transportín rígido, con rejilla y cierre seguro. El trasportín deberá incorporar en su base un fondo impermeable, por si el animal vomita o realiza sus deposiciones.
     

    4. El gato deberá viajar en autobús con su microchip y la cartilla de vacunas y desparasitación actualizada.
     

    5. El propietario podrá comprobar cuando deposite el trasportín en la cabina, idealmente unos 15 minutos antes del inicio del trayecto, que las condiciones de la bodega son óptimas para el viaje del gato, en términos de espacio y temperatura.
     

    6. El propietario será el responsable de que el embarque y desembarque del gato sea lo menos molesto para los otros viajeros.
     

    7. Es necesario que el propietario notifique a la compañía, previamente a la compra del billete, que viajará con un gato, teniendo en cuenta que habrá de abonar aproximadamente un 50% del coste de su billete para poder viajar con él. Este coste deberá pagarse cuando el propietario adquiera su billete. Alguna compañía permite que los propietarios se ahorren el coste de viaje del gato, y sólo demandan que se rellene un formulario específico facilitado por la propia compañía. Te recomendamos que te informes detalladamente de este aspecto antes de adquirir el billete, por si existiera algún condicionante (letra pequeña), para poder disfrutar de este ahorro.
     

Pese a lo expuesto, y debido a la creciente demanda de propietarios que solicitan poder viajar con sus mascotas con el mayor nivel de confort, es importante destacar que las compañías de autobuses líderes en viajes interurbanos están ampliando sus flotas para ofrecer lo que suelen denominar “autobuses Premium”. Este tipo de autobuses, además de estar equipados para cubrir todas las necesidades de trabajo y comodidad de los viajeros, incorporan una sala o habitáculo específico para mascotas, perfectamente condicionada para cubrir sus necesidades de viaje, proporcionando mayor tranquilidad a sus propietarios. Los precios son sustancialmente superiores a los de la flota convencional, pero pueden ser una buena alternativa a tener en cuenta para viajes de largo recorrido, especialmente cuando decidimos viajar junto a nuestro felino.


Por último, es importante que sepas que puedes realizar desplazamientos cortos con tu gato en “los autobuses urbanos de la mayor parte de las ciudades españolas”, siempre que el peso de tu gato no exceda los 10 Kg, y lo traslades bien acomodado dentro de su transportin, idealmente homologado de material rígido, con rejilla y cierre seguro. Acondicionado con un fondo impermeable e inoloro para que pueda realizar sus deposiciones o vomitar en el caso de mareo. En este supuesto, deberás estar pendiente de la actitud de tu gato en todo momento, evitando que pueda incomodar a otros viajeros.